lunes, 20 de abril de 2015

#ENTREVISTA: Nieves García Bautista, 'El amor huele a café'



"Los mejores momentos de la amistad —al menos, en mi caso— ocurren en torno a una taza de café. Me gusta hablar de la amistad. Creo que da para muchas novelas y es una fuerza tan vigorosa como el amor pasional."


Es, realmente, todo un privilegio, poder recibir a Nieves García Bautista en ‘Las mentiras que escribí’. Una escritora que, sin lugar a dudas, es todo un fenómeno en Amazon. Sus novelas ‘El amor huele a café’, ‘La mensajera de los sueños imposibles’ y ‘El amor sabe a chocolate’ encabezan las listas de ‘más vendidos’.

Esta periodista madrileña autopublicó por primera vez en el año 2012. Y, desde entonces, no ha dejado de enamorar a miles de lectores. Su capacidad de hacer que sus historias y personajes sean inolvidables, su belleza narrativa y su sensibilidad indiscutible, la han convertido, sin lugar a dudas, en una de las autoras más sobresalientes que la literatura castellana ha visto nacer.

M.B.Vigo: Bienvenida, Nieves. Después de reseñar dos de tus novelas, me es muy grato poder realizarte estas preguntas para el blog.

N.G.B: El honor y el agradecimiento son míos.

M.B.Vigo: Por tu vocación profesional, es obvio que siempre te has sentido inmensamente unida a las letras. ¿Desde pequeña sueñas con ser escritora? ¿Esperabas, alguna vez, alcanzar las primeras posiciones de más vendidos?

N.G.B: Sí, de pequeña se me venía la idea de escribir y tener en las estanterías de mi casa novelas con mi nombre —cómo iba a imaginar yo que las estanterías se iban a quedar un pelín obsoletas—. Quería ser algo así como Agatha Christie, que por aquella época me fascinaba. De hecho tengo por ahí, bien guardados bajo llave y tres candados, algunos intentos terribles de novelas de suspense.
Pero también soñaba con ser otras muchas cosas: actriz, bailarina, profesora, médica, arqueóloga, astronauta… Supongo que era fantasiosa en extremo y que me gustaba inventarme vidas. Era mi principal forma de evasión, junto a la de aspirar pegamento Pritt.
A punto de entrar en la universidad tuve una especie de crisis y no quería seguir estudiando, quería ser azafata de vuelo. Mi profesora de Griego se quedó espantada en cuanto se enteró de la noticia y yo, que la admiraba profundísimamente, le prometí que pensaría en algo. Entonces ella me lanzó unas palabras que no he olvidado aún: “Explicas bien las cosas y sabes escribir. ¿Por qué no eliges Periodismo?”. Me imaginé contando las cosas que les ocurrían a los demás, para que otros tuvieran conocimiento de ellas, y eso me convenció.

M.B.Vigo: Hablemos de tu primera obra autopublicada en Amazon, ‘El amor huele a café’. Una historia de amor, de desamor, de pérdida, de encuentros y de café. Una novela sobre diferentes personajes cuyas vidas se entrecruzan. ¿Cómo nació la semilla que inspiró esta novela?

N.G.B: Al igual que con los estudios, tuvieron que insistirme y convencerme. En esta ocasión, el que me cogió de la correa fue César García Muñoz, un amigo y también escritor cuyas novelas corregía desde hacía un tiempo. Para animarme, me dijo que él inventaría la historia y que yo la escribiría, pero luego empecé a darle vueltas y las historias fueron germinando.

M.B.Vigo: Creo que hablo en nombre de muchos de tus lectores si digo que, en seguida, me he sentido muy conectada con tus personajes. Adela, Raquel, Joaquín, Helia... Resultaría difícil decantarse por uno de ellos, ¿Cuál de ellos es, tal vez, aquel que tiene más fuerza o más realidad para ti?

N.G.B: Qué difícil pregunta. Yo le tengo cariño a absolutamente todos mis personajes, los buenos, los malos y los regulares, aunque es verdad que hay algunos con los que empatizo más, quizá. Además, todos comparten una base de realidad. En cualquier caso, si tengo en cuenta lo que los lectores me cuentan, creo que es Helia la que conecta con más gente. Me parece que todas llevamos una Helia dentro.

M.B.Vigo: El protagonismo del papel femenino es sobresaliente, ¿esto fue deliberado o es pura casualidad?

N.G.B: No es a propósito, me sale así. En la novela que estoy escribiendo ahora, trato de remediarlo. Sin embargo, no sé si algún día me libraré de darle un toque femenino a mis textos.

M.B.Vigo: Hay un punto clave en tu novela, El rincón de Melissa, como el Café de Rosa en La Colmena. Una emblemática cafetería donde, de repente, todo puede detenerse durante unos minutos. Intuimos que a Nieves le gusta salir a tomar café...

N.G.B: Salir o quedarme en casa, pero sí, mejor con un café, después otro y otro y otro. Me gustan las cafeterías, hay algunas encantadoras que te hacen sentir como si estuvieras en casa. Si a eso le añades una buena compañía o el placer de estar sola unos instantes con tus propios pensamientos u observando el entorno, ¡qué más se puede pedir!
Por cierto, La colmena es maravillosa.

M.B.Vigo: Hablemos ahora, si te parece, de ‘La mensajera de los sueños imposibles’. Es, sin lugar a dudas, una obra muy diferente a la primera, pero que mantiene la esencia de tu literatura. La fascinante historia de Marie Toulan, uno de los personajes literarios más reales que he conocido en los últimos años. ¿Cómo surgió esta fascinante historia?

N.G.B: Quería escribir la historia de alguien extraordinario, pero que no lo pareciera a simple vista, que fuera auténtico en sus relaciones. Me apetecía retratar a una heroína a su pesar, sin haberlo buscado. Y nació ella, Marie. Por otro lado, también quería construir una historia con un esquema más claro de presentación, nudo, desenlace. En El amor huele a café, en cambio, recojo historias de vidas en un punto concreto.

M.B.Vigo: Se produce un salto temporal en el argumento. Comienzas contando un futuro para regresar al pasado, en otro lugar. Me parece un recurso literario muy acertado y que, además, contribuye a darle fuerza y crear expectación. A lo largo de la vida de Marie queda clara la fuerte importancia de la amistad para ella, ¿A qué sabe la amistad, Nieves?

N.G.B: ¡A café, lo tengo clarísimo! Los mejores momentos de la amistad —al menos, en mi caso— ocurren en torno a una taza de café. Me gusta hablar de la amistad. Creo que da para muchas novelas y es una fuerza tan vigorosa como el amor pasional.

M.B.Vigo: ¿Hay, tal vez, algo de real en alguna de tus novelas? ¿Ficción autobiográfica o pura ficción literaria?

N.G.B: Hay mucho de real. Yo cuento cosas que me pasan y les pasan a otros. Presto atención a las filas de espera, a las conversaciones espontáneas. Me alimento del telediario, las revistas y los periódicos; cada noticia es una novela resumida, solo hay que ampliarla con algunos detalles.

M.B.Vigo: En tu obra de ‘El amor huele a café’, Helia entra en El Café, se pide un frappé frío y lee ‘Cancionero y romancero español’. ¿Cuáles han sido las obras que tú te has leído junto a una taza de café bien caliente, que han contribuído a tu inspiración?

N.G.B: El café acompaña mis días desde que me despierto hasta bien entrada la tarde, así que hay muchas novelas que han hecho pareja con mi vicio y no sabría enumerarlas. No obstante, los libros raramente me inspiran, sino que más bien constituyen mi fuente de aprendizaje y principal entretenimiento.

M.B.Vigo: Ser desconocido y llegar al gran público es, sin lugar a dudas, todo un reto que tú has solventando con creces. ¿Qué podrías contarnos sobre esto? ¿Es tan difícil publicar y ser leído como parece? ¿Cuál es la llave del éxito?

N.G.B: No creo que haya llegado al gran público, me falta mucho aún. Sí que me han leído unas cuantas decenas de miles de personas (puede que algún centenar), y eso ya es mucho más de lo que llegué a pensar cuando empecé con El amor huele a café. Publicar no es difícil —si nos atenemos al mercado digital—, y la prueba es que cada vez son más los que se animan a lanzar su novela.
Ser leído sí resulta más complicado. Se necesita, sobre todo, una portada sugerente, un título que llame la atención del lector y grandes dosis de suerte. Eso, al inicio. Después, es preciso que esa novela le haya gustado a buena parte de esos lectores en un grado suficiente como para que les apetezca continuar leyendo más novelas.
Por desgracia, no hay una ecuación matemática para ninguna de esas dos fases.

M.B.Vigo: ¿Qué le aconsejarías a un escritor novel?

N.G.B: ¡Pero si yo soy novel! Más bien soy yo la que está para recibir consejos, pero por no dejar tu pregunta sin responder, te diré que hay que intentarlo, no venirse abajo —ni venirse demasiado arriba, en mi opinión—, y mimar muchísimo los textos.

M.B.Vigo: Y, finalmente, para ponerlos los dientes largos... ¿Podrías decirnos si estás escribiendo alguna nueva historia actualmente y contarnos algún pequeño detalle?

N.G.B: Hace poco publiqué un relato, La conspiración de los idiotas, gratis en las tiendas digitales. Y sí, he empezado a escribir una nueva novela. Se trata de la historia de un matrimonio de varios años que está a punto de conocerse.

Muchísimas gracias por haber contestado a las preguntas, por tu tiempo y por tu amabilidad. Te deseo la mejor de las suertes en tu carrera literaria.

Gracias a ti y mis mejores deseos para tu blog y tus novelas.