martes, 28 de abril de 2015

#ENTREVISTA: David Villahermosa 'Al otro lado de la vida'




Estoy encantada de recibir en ‘Las mentiras que escribí’ a David Villahermosa. Este barcelonés, arquitecto de profesión, es escritor de intensas historias por vocación personal. Estamos aquí para charlar acerca de su obra prima, una trilogía que lleva por título ‘Al otro de la vida’, que nos sumerge en un futuro cercano en el que la humanidad se ve azotada por un terrorífico virus.


M.B.Vigo: He tenido el placer de leer y realizar una pequeña crítica de la primera parte de tu trilogía, ‘La muerte no es el final’. Una novela de más de mil páginas que es, sin lugar a dudas, adictiva, atrapante y de un desarrollo original.


D.V.: Obtén mi saludo más cordial, Miriam. Es para mí un placer y un inmenso honor recibir ese gran obsequio en forma de crítica. Como autor de corto alcance pero de gran ilusión y ambición, es todo regalo. Me agrada saber que has gozado con la lectura.


M.B.Vigo: Para entrar un poco en materia, querido David, cuéntanos un poco de donde surje ‘Al otro lado de la vida’, ¿Qué ha llevado a un arquitecto a escribir una historia de estas características?


D.V.: Pese a mi profesión, más dirigida a la técnica, aunque nada alejada del arte, siempre he sido un enamorado de las letras. He leído libros desde que tengo memoria, y el azar me llevó a probar suerte escribiendo. Descubrí que era mucho más gratificante que la lectura, al menos para mí, pues aún con el enorme peso de la responsabilidad que ello implica, podía escribir todo cuanto fuera capaz de imaginar. ‘Al otro lado de la vida’ es precisamente eso: el libro que siempre quise leer. Trata un tema que siempre me ha parecido atractivo, pero enfocado desde un punto de vista distinto. Fue en cierto modo un reto personal, pues la envergadura de esta trilogía es descomunal, pero es algo de lo que me siento orgulloso, y que me ha aportado mucho en todos los aspectos.


M.B.Vigo: El inicio de la obra, como destaco en la crítica, me ha parecido fulminante. Bárbara, la indiscutible protagonista, se despierta en el interior de un ataúd. Poco después, en su camino, se topa con la pequeña Zoe. Las dos mujeres que figuran en tu portada. No es muy común que un escritor masculino centre tanta importancia en personajes femenino, ¿Por qué? ¿De dónde nacen la fuerte Bárbara y la encantadora Zoe?


D.V.: Me encanta que me hagas esa pregunta. No es coincidencia que mi decisión haya sido la de invertir los roles habituales en este tipo de literatura. Una de mis mayores pretensiones a la hora de escribir esta trilogía fue la de ofrecer un punto de vista, un enfoque y un tratamiento de la trama que fueran inéditos. Negar que la literatura y el cine, en grandes rasgos, son preocupantemente misóginos, sería negar una evidencia. Soy hombre, pero desde siempre he considerado a mis semejantes por su valor personal, jamás por su género, y quería demostrar que una novela de este corte podía tener una mujer fuerte como protagonista, no relegando su papel a una mera comparsa del macho alfa de turno. No por el hecho de enfatizar el valor de la mujer frente al del hombre, sino por demostrar que las distinciones entre ambos son tan solo una fea herencia cultural que nos conviene superar como sociedad. Como valoración personal, me parece mucho más atractivo ofrecer una protagonista mujer, que caer en reiterar el mito del superhombre que puede con todo y salva a la damisela en apuros.  Zoe… es mi ojito derecho. Desde el principio quise ofrecer al lector un abanico de personajes con una historia personal que trascendiera de lo superfluo. Incluir en una historia de drama extremo y supervivencia a una niña de tan corta edad, y tratarla con madurez y seriedad, no como un fardo que arrastrar y al que proteger, me pareció muy atractivo. Me he esforzado por dotar a cada personaje de una evolución, desde la asunción del cambio que ha sufrido su vida y la adaptación a ese nuevo contexto. Con la pequeña Zoe ha sido mucho más que eso. Nunca le había cogido tantísimo cariño a un personaje.


M.B.Vigo: Seguimos hablando de los personajes de tu novela que es, sin lugar a dudas, uno de sus atractivos fundamentales. En un momento dado se presenta Morgan, un rudo policía. ¿Qué puedes decirnos de él?


D.V.: Morgan es sin duda el personaje que más controversia ha suscitado entre mis lectores. Surgió desde el momento mismo de la concepción de la novela, como contraposición a todos esos personajes asustados y desorientados, como una especie de gurú que les enseñase a valerse por sí mismos, tratando al mismo tiempo de expiar sus propias culpas. Es uno de los personajes más complejos que he escrito hasta el momento, y uno de los que más orgulloso me siento. Pese a sus modales más bien rudos y ásperos, es un personaje con un gran corazón, y una gran vocación por ayudar el prójimo, muchas veces en detrimento de su propio bienestar. Sin duda el mejor compañero de viaje.


M.B.Vigo: Este triángulo, a pesar de todos los demás que irán apareciendo a lo largo de esta catastrófica aventura, son, sin lugar a dudas, con los que mejor conectará el lector. Hay un desarrollo muy profundo en ellos, sus personalidades, su carácter, están muy bien desarrollados, te felicito por ello. Diría que David ha estudiado mucho a las personas...


D.V.: Desde el mismo momento en el que decidí empezar a escribir mis primeras novelas, (ya había escrito otros dos libros antes de comenzar esta trilogía), mi mayor miedo y al mismo tiempo mi mayor ambición, era la de forjar personajes creíbles, de marcada personalidad, ya fueran fuertes o débiles, con iniciativa o pasivos. Quería que el lector fuera capaz de hacérselos suyos, sentirse identificado con ellos, amarlos, odiarlos, pero sobre todo y ante todo, que no les dejasen indiferentes. Soy al mismo tiempo un gran filántropo y un gran misántropo, y presto mucha atención a las reacciones y a las motivaciones de las personas que me rodean, tratando de entender qué les mueve. En mis escritos trato de volcar todo lo que aprendo en mi día a día, forjando unos personajes que en la enorme mayoría de los casos nada que ver tienen conmigo, pero que me conmueven, y confío que eso también llegue al lector.


M.B.Vigo: El caos, la catástrofe, la muerte, se apodera de las vidas de Bárbara, Zoe, Morgan y los demás. El desasosiego y la amargura es un ingrediente primordial en esta historia. Unido, por supuesto, a la sangre y la violencia. Te sientes evidentemente cómodo en este tipo de acciones literarias. ¿Siempre ha sido así? ¿Cuál es tu fuente de inspiración?


D.V.: Siempre he tenido problemas para responder cuando alguien me pregunta ‘¿De qué trata ese libro que estás escribiendo?’. Pese a englobarse en un contexto en el que existe ese peligro imperante, mi intención siempre ha sido la de enfatizar cómo los personajes se enfrentan a ese él, más que el peligro en sí. Hay escenas violentas y frenéticas, que considero que ofrecen un contrapunto interesante a esas otras escenas tranquilas, pero de gran carga dramática, que son realmente el alma de la novela. Sería imposible llegar a ese nivel de carga emocional, en esta novela, sin esa sangre y esa violencia, y a mi parecer, una cosa equilibra la otra, y hace que el vínculo que se genera entre los personajes sea mucho más fuerte y mucho más visceral.


M.B.Vigo: ¿Es ‘Al otro lado de la vida’ un thriller de zombis? ¿Una historia de superación?


D.V.: Me parece una manera bastante eficiente de describir la historia. Siempre he tenido problemas para poder clasificarla, y me pasé muchísimo tiempo para dar con la sinopsis que ofrecer al lector, luchando por alejarme de todos los prejuicios que sin duda arrastrarían al saber de qué género se trata. No es coincidencia que ni el título ni la portada den ninguna pista sobre la estantería en la que se encontraría en una Fnac. Lo que está claro es que no es una novela de zombis, es una novela con zombis. Muchos lectores han sabido detectar ese matiz, y lo han señalado como un acierto. Otros muchos, cuyos gustos son igualmente loables, han echado en falta más sangre y más víscera, más de y menos con. Lo que yo buscaba para esta novela era enfatizar ese aspecto de superación que muy acertadamente has señalado. Drama, asunción, superación, y sobre todo y ante todo, algo que siempre he echado en falta en este género: cariño, empatía, compañerismo… en resumidas cuentas: esperanza.


M.B.Vigo: Me gustaría, también, que nos contases un poco cómo fue el proceso de publicación, el contacto con el público. Amazon ha otorgado una oportunidad de oro a los escritores noveles pero, aún así, no se trata de un paso sencillo.


D.V.: Mi llegada al Amazon fue fruto de una casualidad. Una de mis lectoras del blog donde llevo ofreciendo la novela gratuitamente desde hace más de un lustro, me comentó este verano que Amazon había abierto un concurso de autores noveles, y me invitó a participar. Yo hasta el momento recelaba de la edición digital, y tenía intención de probar suerte en algunas editoriales ‘físicas’, pero la experiencia me pareció sugerente, y probé suerte. Me presenté poco antes que cerrasen el concurso, y éste tan solo tomó en consideración a los cinco más vendidos, por lo cual mi libro pasó en entero desapercibido a ese respecto. Pero el hecho de publicar me permitió llegar a más público, lo cual me hizo muchísima ilusión, recibí nuevas valoraciones, conocí a gente estupenda con la que conversar, tanto lectores como otros autores, y tuve claro que seguiría editando con Amazon. Vale realmente la pena. Es un salto de fe mayúsculo, pues expones tu obra al mundo, consciente que pueden destripártela sin contemplaciones, o hundir tu ego al ver que nadie le presta la menor atención, entre semejante miríada de obras. No obstante, he obtenido críticas de las que me siento enormemente orgulloso y que me han servido para seguir adelante en mi andadura literaria con más ganas si cabe. Hoy por hoy, mientras trabajo en el cierre de la trilogía, ya estoy pensando el las dos siguientes novelas que pretendo escribir, y parte de esa ilusión y esa motivación es gracias todos quienes me habéis leído.


M.B.Vigo: Un poco en esta línea, todos hemos llegado a conocer escritores que nos han marcado en el nuevo mundo de los escritores que autopublican. ¿Qué nombres podrías destacar que te hayan sorprendido de verdad?


D.V.: He tenido el enorme honor de conocer a otros autores que, como yo, han expuesto sus obras en esta gran selva amazónica, compartiendo con ellos inquietudes e ilusiones. Se me ocurren compañeros de género como Alejandro Arnaldos, o Armando Cuevas, u otros con diferentes inquietudes literarias como Kiko Labiano y David Badajoz, todos autores ‘patrios’, a cada cual más educado y entregado a su parcela de ‘amor al arte’ que el anterior. A todos ellos les deseo la mejor de las suertes.


M.B.Vigo: Para finalizar, David, ¿Qué consejo podrías darle a un escritor que teme al proceso de publicación?


D.V.: Mi principal consejo para cualquier escritor novel es siempre el siguiente: lee mucho. En cuanto al miedo al proceso de publicación… Mi consejo sería que escribiese tantas novelas de auto-exploración como precisase antes de escribir ese libro tan especial que tantas ganas tiene de escribir. En este trabajo, las prisas con muy malas consejeras. El arte de escribir, como cualquier otro, es como un músculo, que crece y mejora mientras más lo ejercitas. Siempre he considerado mis primeras obras como los ruedines extra que tienen las bicicletas de los niños que están aprendiendo a pilotarlas. Aprovechando el símil, mi consejo es ese: que se mantengan con los ruedines de apoyo tanto tiempo como necesiten, y que den el paso a la publicación cuando se sientan genuinamente seguros para dar ese paso. No es necesario publicar lo primero que escriban, sino lo primero de lo que se sientan verdaderamente satisfechos. Yo le tengo un enorme cariño a mi primera novela, pero soy consciente que no está a la altura para dar ese paso.

Muchísimas gracias, David, por estos minutos, por tus respuestas y por tu tiempo. Espero que tus lectores disfruten tanto de esta entrevista como yo con esta charla tan agradable. Te deseo lo mejor de los éxitos en tu camino literario.