martes, 2 de junio de 2015

#ENTREVISTA: Armando Cuevas, 'Fubarbundy'


"El escritor necesita ser leído, en definitiva, y esa es su maldición y su gloria."

Los ‘zombies’ se apoderan de Madrid en ‘Fubarbundy’, la trilogía de Terror/Sci-Fi/Z de Armando Cuevas que lidera las primeras posiciones en Amazon, gracias a su estilo visual, su calidad narrativa y la adicción que causa su historia desde las primeras páginas. Este escritor indie, se abre paso en el infinito mundo de la literatura moderna.

M.B.Vigo: Bienvenido, Armando, es un verdadero placer recibirte en ‘Las mentiras que escribí’, después de haber tenido el privilegio de publicar una pequeña crítica a ‘Fubarbundy’ en el Blog.

A.C.: El placer es mío, por supuesto. Estoy encantado de que me hayas hecho un hueco en tus lecturas y me invites a compartir esta charla contigo. A ver qué tal sale.

M.B.Vigo: Un virus letal infecta a gran parte de la población mundial convirtiéndolos en no-muertos, sedientos de sangre. Los infectados se extienden como una peste, y parece no haber escapatoria. Hablando en serio, ¿Crees que, en el caso, más o menos hipotético, de que esto sucediera, habría supervivientes pasadas las primeras 24h?

A.C.: Lo que está claro es que en el caso de que un virus con las características del Fubarbundy se propagara por el mundo, los pocos supervivientes inmunes al contagio lo iban a tener muy difícil. Pero es un libro de aventuras, y sin protagonistas humanos vivos no habría historia, o al menos la historia que yo quería contar. Mi intención era que una vez el lector asumiera la premisa de la pandemia, se metiera de lleno en la trama de la mano de los personajes, y disfrutara  y se emocionara, y sufriera... desde el otro lado de las páginas, claro; como cuando observamos una terrible tormenta a través de la ventana de nuestra cálida casa. 

M.B.Vigo: El principal escenario de fondo, Madrid, aparece desolado y arrasado. Como mencioné en la crítica, tu estilo narrativo es muy visual y permite que el lector casi pueda ver, en primera persona, lo que está ocurriendo en tus páginas. Muchos escritores ambientan este tipo de novelas en América, mayormente, ¿Por qué has elegido tú España?

A.C.: Soy un gran enamorado del cine y me encanta su lenguaje narrativo. Admiro su poder de evocación mediante imágenes y música, la voz en off, las elipses sin necesidad de narrador que las explique, las frases cortas acompañadas de planos potentes que lo dicen todo...  Soy consciente de que la literatura y el cine tienen códigos distintos, pero yo intento que mis libros despierten imágenes en el lector; y no a base de descripciones detalladas e infinitas, sino limitándome a resaltar aquellos aspectos más relevantes y creando la atmósfera necesaria para que surjan, solo eso, poner al lector en situación y dejar el resto a su criterio. Me parece un acto de generosidad permitirle imaginar lo que él quiera. Pienso que es más importante trabajar los personajes que los escenarios, el valor de identificación de estos con el lector es fundamental.  En cuanto a centrar la acción en España, y en concreto en Madrid, fue por una cuestión lógica: es donde vivo, es lo que mejor conozco.

M.B.Vigo: Los personajes que van apareciendo a lo largo de la obra son muy diferentes entre sí, con personalidades bien definidas, bien forjadas. Cada cual afronta la cruda situación a su manera. ¿Cómo fue el proceso de crear a cada uno de ellos? ¿Te basaste en personales reales o perteneces totalmente a tu imaginación?

A.C.: Mi manera de escribir es un tanto particular. Anoto muy pocas cosas, lo tengo todo en la cabeza, y si algo se me olvida quiero creer que es porque no sería muy bueno. No comienzo con un guión cerrado, sino con una idea general de todo el libro que luego puede sufrir variaciones significativas. Lo mismo me pasa con los personajes; creo los principales, pero el resto surge según las necesidades. Es una manera que yo mismo me he impuesto para pasarlo bien y sentirme también un poco espectador. En ocasiones comienzo una escena sin tener claro cómo va a terminar, ¡una locura apasionante! Parece difícil de creer, pero la mayoría de las veces, cuando no planificas, el resultado conseguido es mejor que el esperado. En cuanto a lo que me preguntas de si los personajes están basados en alguien real, te diré que todos son inventados, aunque para dotarles de personalidad tengo por costumbre visualizar a conocidos; a veces puede ser un familiar, un amigo, un vecino, un personaje de ficción... o yo mismo, claro.

M.B.Vigo: Los personajes femeninos, como Eva o Luna, tiene relevancia y peso en tu historia. A veces, a los escritores masculinos, les es complicado escribir desde la perspectiva de una mujer. He de decir que tú has salido del paso de forma bastante aceptable. ¿Te sientes cómodo desde el punto de vista femenino o prefieres que tus personajes sean masculinos?

A.C.: La verdad es que me gustan mucho los personajes femeninos, y no me cuesta demasiado ponerme en su piel, otra cosa es que el resultado sea el deseado. Por otra parte no sería capaz de imaginar esta aventura post-apocalíptica sin ellos. Cualquiera que tenga dos dedos de frente sabrá que la supervivencia no es cuestión de tamaño ni de músculo, sino de tenacidad y fortaleza mental, valores que sin duda poseéis en mayor medida las féminas.  Además, ¿te imaginas lo aburrido que podría ser un mundo solo de hombres?

M.B.Vigo: La amistad y el amor son valores que, a pesar de la situación extrema, no se olvidan en tu obra. ¿Crees que, a pesar de que el fin parece estar muy cerca, es importante mantener estas uniones intactas? ¿Reside ahí el secreto de la supervivencia?

A.C.: Se puede afrontar la supervivencia de muchas maneras. Una de ellas es a costa del sacrificio y la vida de los otros, y de ello hay varios ejemplos en mi trilogía. Otra es cómo lo hacen los protagonistas de mi novela. La ausencia absoluta de reglas que plantea un apocalipsis deja al individuo total libertad de acción y de elección; cada cual saca lo que tiene dentro sin preocuparse por convencionalismos ni restricciones, y sin temor a las consecuencias. Los protagonistas simplemente son buena gente —algo que en esa realidad  cobra un significado inmenso—, y a pesar de la situación extrema, se comportan según les dicta su conciencia. Su unión y sus principios son su fuerza, en definitiva.

 M.B.Vigo: Y, hablando de supervivencia, ¿Cómo sobreviviría Armando Cuevas al Apocalipsis Zombie?

A.C.: Me gustaría pensar que elegiría el camino de los protagonistas, pero una cosa es imaginar y otra verse en el "fregao". Creo que la clave sería no estar solo, buscar a las personas adecuadas. Como dice uno de los personajes: "Con buenos amigos se está bien hasta en el infierno". Eso intentaría, rodearme de buena gente.

M.B.Vigo: Hablemos un poco ahora tu inspiración creativa. ¿Por qué te has decantado a escribir una trilogía de esta temática? ¿Hay alguna obra que te haya inspirado a hacerlo o siempre has sido fan de este tipo de historias?

A.C.: Sí, me gustan los libros y películas de no-muertos, aunque no soy un fanático. Lo que más me interesa del tema es el planteamiento: pocos humanos y un enemigo inmenso que no piensa, y deja a estos primeros todo el protagonismo. La idea me surgió hace más de dos años, durante una comida con unos amigos, recuerdo que era un cocido madrileño. Imaginamos una pandemia global y un mundo apocalíptico, y la manera de sobrevivir en él. Entonces me planteé escribir un relato corto en primera persona, solo eso. Pero claro, como no planifico demasiado, me salió una trilogía. Bueno, además aprendí a hacer un cocido.

M.B.Vigo: Teniendo en cuenta las altas posiciones en Amazon que has conseguido con Fubarbundy, ¿has escrito algún otro tipo de literatura, o tienes pensado cambiar de género en un futuro y probar suerte?

A.C.: Soy inquieto y me interesan muchos géneros. Hace algunos años escribí un libro de relatos eróticos titulado "Los herméticos", y una novela de difícil clasificación titulada "Cuando aún no existías". Durante mucho tiempo durmieron en el disco duro de un ordenador hasta que —sin tocarlos, con la intención de dejarlos como estaban— me decidí a publicarlos en Amazon con escaso éxito.  Hoy naufragan en el olvido. También publiqué un mini-libro compuesto por veinticinco microrrelatos; su título, como no podía ser de otra manera: "Lecturas mínimas", un divertimento de algo más de tres mil palabras para leer a pequeños sorbos. Como ves, no soy alguien que pueda estar escribiendo toda su vida sobre un género, lo que sí te diré es que prefiero que el conflicto esté fuera del protagonista y no dentro,  probé lo segundo y es agotador.

M.B.Vigo: El proceso de la publicación no es sencillo, y mucho menos lo es llegar al público cuando eres un escritor más o menos desconocido. ¿Podrías contarnos cómo fue tu experiencia en ese sentido?

A.C.: No muy distinta a la de cualquiera que haya publicado en una plataforma digital, imagino. El mundo editorial está muy complicado, y casi imposible para autores desconocidos. Plataformas como Amazon han dado la oportunidad para que nuestros libros no duerman en un cajón el "sueño eterno", pero claro, allí no estamos solos: hay miles y miles de libros, y conseguir que el nuestro destaque es difícil. Escribes tu libro, preparas la portada, la sinopsis, lo lanzas a la "arena" digital y comienzas su promoción: redes sociales, blog, boca a boca..., y esperas resultados. El éxito será una combinación de talento, suerte y buena promoción. Es un lugar muy complicado, ya te digo. A menudo te ves obligado a vender tu libro muy barato, e incluso a regalarlo con tal de llegar a los lectores; y no cualquier relato de veinte páginas que has escrito en dos días, sino libros que tienen varios años de trabajo detrás, como el tuyo, Miriam (al cual le deseo mucha suerte), o la trilogía del compañero David Villahermosa, o  la mía propia, por poner ejemplos que conozco.
Pero ese es el aspecto negativo, el positivo es mucho mejor y más gratificante. Con un poco de suerte tu libro llegará a los lectores, y con un poco más, gustará y te lo harán saber,  y entonces el "subidón" será tremendo, y te compensará de todos los sinsabores.
El escritor necesita ser leído, en definitiva, y esa es su maldición y su gloria.

M.B.Vigo: Y, por último Armando, ¿Estás trabajando actualmente en algún proyecto que puedas compartir con nosotros?

Sí, estoy trabajando en un segundo libro de microrrelatos, y también he comenzado una novela de aventuras con la que espero pasarlo bien, y divertir y entretener al lector; ya veremos si lo consigo. Tampoco descarto en un futuro escribir una cuarta parte de Fubarbundy, pero de momento voy a dejar a los supervivientes descansar un poco, ya lo han pasado bastante mal los pobres.