domingo, 21 de junio de 2015

#LITERATURA: El guardián invisible, sorprendente thriller con mitología vasco-navarresca //****


Es increíble como la literatura y el talento de las letras no dejan de sorprendernos, de dar vida a nuevas historias, de buscar (y, sobre todo, encontrar) la originalidad en los argumentos las recurrentes a lo largo de la historia de la novela negra. ¿Y puede haber una noticia mejor? Sí. Se trata de una escritora vasca y ambienta su historia en nuestro país, explotando la belleza de sus paisajes y la increíble y mágica mitología a su alcance.

Si tengo que ser sincera, diré que no esperaba absolutamente nada de esta novela. Me decidí a leerla porque las recomendaciones para que lo hiciera eran incesantes e insistentes, demasiado como para que pasasen desapercibidas. Había abandonado la lectura de la novela de investigación policial hace muchos años, por lo que retomar esa temática no me apetecía demasiado. Pero le di una oportunidad a 'El guardián invisible' de Dolores Redondo, y estoy muy contenta de haberme tropezado con ella. Su lectura, innegablemente, me ha seducido desde las primeras páginas. El argumento es adictivo, atrapante. Y el ritmo se mantiene de forma intensa durante todo el transcurso de los hechos. Un gran trabajo, sin lugar a dudas.

Pero los lectores más exigentes buscamos algo más que una lectura ágil y con enganche, ¿Qué convierte el inicio de la trilogía del Batzán en una novela inolvidable e imprescindible? 

En primer lugar, como he dicho, su ambientación. Un pueblo de la geografía vasco-navarresca, junto al río Batzán. Un sitio hermoso, verde, vivo, infinito y efímero a la par. La autora hace llegar de forma muy cercana los olores, colores, detalles, rutina de la vida real allí. Dolores Redondo nos transporta a las inmediaciones de un lugar tan bello como aterrador.

En segundo lugar, los personajes... porque Amaia Salazar es una protagonista increíble, poderosa y innata. Se trata de una de estas mujeres cargadas de coraje y de empatía al lector, una de estas mujeres, hechas de letras, que se convierten en figuras imprescindibles en nuestra memoria. Desde luego, la inspectora Salazar me ha fascinado y cautivado desde la primera toma de contacto, y tengo que subrayar que se trata del corazón indiscutible de la obra. 

En tercer lugar, la verosimilitud en contraste con los tintes propios de la literatura fantástica. Y es que la autora entremezcla los detalles más científicos y exhaustivos de una investigación policial (muy bien documentada, por cierto) con la magia y la fantasía tan ricas y populares en las leyendas de las regiones de nuestro país. Este último detalles es que lo termina de redondear la obra, de elevarla sobre las demás, de aportar algo nuevo.

Ha sido todo un hallazgo del que me siento muy feliz y muy satisfecha. He disfrutado minuciosamente de sus lecturas y me he dejado atrapar por el arroyo del Batzán. Mis más sinceras enhorabuenas a Dolores Redondo por este brillante arranque de esta trilogía que espero continuar muy pronto.