jueves, 4 de junio de 2015

#MARAFARIÑA: CRÍTICA POR DEBORAH MELUL JOHANSEN



Las historias carecen de vida si no son leídas. Las letras, carecen de sentido sin palabras, sin opiniones, sin sentimientos que las respalden. 

Aquí os dejo las palabras dedicadas por una de las personas más importantes con las que cuento en mi vida, aquella que es mi otra mitad y la que maneja el latido de mi corazón.

Gracias por hacer de Marafariña algo tan real.


"Aquí me dispongo ante una hoja en blanco para escribiros y contaros algo sobre la autora. Algo sobre  todo esto que tenéis en vuestras manos, también para haceros una breve introducción a Marafariña e incitaros un poquito más, a pellizcaros un poquito la curiosidad...

Pues vamos allá.

Personalmente se me hace difícil hablar de Miriam o hablar de Marafariña sin pronunciar la palabra amor.

Yo conocí a Miriam en un invierno de hace cuatro años. No fue hasta meses después cuando empezó a hablarme de esos cuentos infantiles que trataban de unas historias fantásticas donde la magia y los bosques inventados jugaban de la mano con la inocencia de una niña de doce años.

Miriam Beizana, ahora no es esa chica inocente de doce años que cuenta cuentos mágicos. La de ahora es una chica joven, administrativa, camarera de fin de semana, estudiante de literatura en sus ratos libres. Amante de la naturaleza, amante de su familia, de sus amigos, de sus compañeros de trabajo, de sus clientes. Amante de la contabilidad, amante del cine, amante de las letras; amante de los animales, de los sentimientos, de las personas; amante del ruido del mar contra las rocas de la costa coruñesa. Amante de su ciudad, amante de las montañas verdes de Galicia, amante de los rincones más exquisito de su tierra, amante del café, amante del latido propio de la vida, amante del silencio y amante de las largas conversaciones.

Y Marafariña, ¿Qué es? Marafariña no es un título, Marafariña no es un principio de algo, Marafariña no es un logo, Marafariña es una transparencia de sentimientos de la escritora, es una esencia que no os va a dejar impasible.  

Con Marafariña Aprendes a observar la vida como Miriam, a amar la vida como Olga y a vivir en ella como lo hace Ruth. Con Marafariña aprendes a ver el amor en los demás, a observar las cosas que hacen daño y a valorar las cosas que pueden hacerte feliz.

Marafariña no una historia de amor sin más, es una crítica al amor, una crítica al colectivo. Es una crítica a lo común, es una crítica al comportamiento humano. Ese comportamiento que hace que no nos permitamos a veces ser felices, ese comportamiento que nos hace ser frágiles, ser vulnerables, ser débiles; Ese comportamiento que nos atrapa y que a veces quema, ese que nos desgarra, ese que no nos suelta.

Miriam gracias por compartir con nosotros tu sincero amor por la vida, tu sincero amor por los personajes, por el amor a tus niñas como te gusta llamarlas, gracias por enseñarnos a vivir como lo haces tú y sobre todo gracias por ser tan sincera con la palabra. 

Infinitamente Gracias."


Por Deborah Melul Johansen