martes, 30 de junio de 2015

#LITERATURA: Legado en los huesos: intensa, envolvente, sensacional // ****



Difícilmente podrían ser mejores mis impresiones y mi satisfacción después de haber finalizado la segunda entrega de la trilogía del Batzán, Si era escéptica ante la lectura de la primera parte, he devorado la segunda en cuestión de unos días, sin poder esperarme a terminar otros libros pendientes para continuar. Y es que, no lo neguemos, la hermosura de Elizondo, el carácter y la fuerza de la inspectora Salazar, la peligrosa magia mística que rodea a esas tierras impregnadas de secretos y el apabullante ritmo de la narración hipnotizan por completo hasta al lector más exigente. 

El estilo sigue fiel a su predecesora, y Dolores Redondo sigue cuidando a pies juntillas los detalles tanto de la trama como de sus personajes principales, introduciendo algunas caras nuevas que dan un curioso lavado de cara a los hechos. En 'Legado en los huesos', Amaia Salazar se enfrenta a un extraño caso de profanación de Iglesias, consciente de que todavía quedan cabos sueltos que la persiguen como una maldición. La aparición del "Tarttalo" enfocando a la protagonista, abren un nuevo horizonte que la rodea como una niebla que, a pesar de todos los intentos, no consigue dispersar.

No es común, encontrar tal hermosura literaria, tal visualidad descriptiva y tanta intensidad en los sentimientos en una obra policíaca. Digamos que la autora hace alarde de sus dotes tanto en el género más íntimo como en el de novela negra, pues el romance se entremezcla a la perfección con la acción y los elementos que podríamos llamar como una vertiente del conocidísimo 'realismo mágico'. Eso sí, con denominación de origen.

Un claro ejemplo que la literatura con tintes más comerciales no tiene que estar reñida con la calidad narrativa, la documentación exhaustiva y el cuidado por las letras. Mis felicitaciones a Dolores Redondo por esta magnífica secuela. A duras penas puedo esperar a terminar esta crítica para engullir la última parte.