viernes, 24 de abril de 2015

#CINE: Little Galicia, comedia gallega en Nueva York // ***


Little Galicia es una little gran historia, una película hecha para los que aman su tierra pero están lejos de ella. Una cuento con humor sobre los reveses de la vida y el ingenio en situaciones catastróficas. 

Me ha despertado ternura desde el primer momento, peco de amor a mi tierra, pero esos lugares puramente gallegos, las calles de piedra, los vecinos cotillas, el cielo encapotado, el color verde vivo como nunca, me evoca demasiados sentimientos positivos. El carácter puramente gallego de los actores, el acento auténtico y sin complejos de un pueblo que ama su forma de sentir, me ha hecho gozar como pocas veces de una comedia de estas características. Una especie de Ocho Apellidos Vascos con denominación de origen.

Carlos, un cara dura mujeriego, enreda a un amigo que atraviesa por un momento delicado, para pasar un fin de semana juntos en la Gran Manzana. A su llegada al otro continente, Carlos se las apaña para desaparecer y Gonzalo debe hacerse pasar por él en unos compromisos familiares. Cual puede llegar a ser su sorpresa de encontrarse con un trocito de Galicia en el corazón de los rascacielos, como si nunca hubiera abandonado sus raíces, y como si estas lo hubieran acompañado.

A partir de ahí, comienza un enredo de traspiés, sucesos, desdichas e hipérboles que provocarán risas sinceras sin grandes alardes de grandilocuencia. Destacar, a mi querida Mabel Rivera, con su gesto maternal, su cercanía al espectador y su amor por la interpretación. ¿Qué puedo decir? Crecí viéndola en la televisión, ver un rostro tan conocido para mí en la gran pantalla es todo un lujo.

Es verdad que el film arrastra el lastre del bajo presupuesto, los pocos medios y un guión un tanto torpe en ocasiones. No es una gran obra maestra pero si un cuadro tierno, muy divertido, intensamente gallego y cargado de buenas energías.