domingo, 17 de mayo de 2015

#LITERATURA: FUBARBUNDY, la última pandémia //***1/2



Muchos de los que seguís el Blog y conocéis mis lecturas, sabéis que la temática 'zombie' no es mi predilecta. Sin embargo, de vez en cuando no está mal abrirse un poco a otro tipo de literatura y explorar nuevos caminos. Como fruto de, digamos, esta curiosidad, topé con la novela (la primera parte de una trilogía) de Armando Cuevas, Fubarbundy. 

Diré que, a pesar de que el hilo argumental se basa en acción trepidante que apenas decae a través de su páginas, Armando Cuevas tiene una narrativa muy cuidada, pulcra y profesional. Su estilo es nítido, cercano, muy correcto en la técnica y rico en el vocabulario. Si bien es cierto que no se vale de adornos ni de metáforas en exceso, sí que goza de la viveza de recursos más útiles que muchos otros escritores de esta temática desechan. Para mí, este ha sido el punto fuerte de esta historia.

Nos adentramos en las caóticas calles de Madrid (me encanta el escenario elegido, me encanta que, por fin, los escritores de aquí elijan  lugares de España para ambientar sus novelas), sumido en el caos. Una terrible pandemia azota la ciudad: las personas caen en coma, y reviven convertidos en seres aterradores. Los infectados crecen a un ritmo vertiginoso, letal. La rutina, la vida real, se rompe en cuestión de unos días. Y, la Tierra, se sume en la más absoluta desolación. El terror reina por doquier y no hay a dónde acudir.

Bajo esta premisa, arranca Fubarbundy. Eva, uno de las primeros personajes que tenemos el gusto de conocer, es una enfermera que presencia como se dispara la crisis mientras está cubriendo su turno en el hospital, otorgándonos una de las mejores secuencias de la obra. Como mencionaba, el estilo poderosamente visual de Armando,  hace que el lector pueda presenciar cada una de las escenas como si se tratasen de secuencias cinematográficas. Algunas de las imágenes que se proyectan en nuestra mente son verdaderamente duras y grotescas. Tan realistas que, prácticamente, las vislumbramos.

Los cambios de personajes, varios hilos argumentales definiéndose a la vez, variaciones de ritmo, otorgan pequeñas treguas para tomar el aliento. Sin embargo, poco descanso hay para un lector inmiscuido en la mayor tragedia para la humanidad. La tensión y el pánico están muy bien transmitidos, lo que crea una historia muy adictiva y de una calidad notoria.

Estoy segura de que, tanto los fanáticos de la temática, como los más rezagados (como es mi caso) disfrutarán de Fubarbundy por su calidad, nitidez y originalidad.