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lunes, 7 de marzo de 2016

#CINE: Truman, de tragedia y perros // ****


Hacía cuatro años que ninguna película conseguía hacerme llorar. Es cierto que no soy una persona de lágrima especialmente fácil, y mucho menos en el ámbito cinematográfico. La última en lograrlo fue "Amor", en el año 2012, cuya proyección tuve el gusto de disfrutar, y sufrir, en el Teatro Kursaal de Melilla. 

Y ahora, contra todo pronóstico, lo ha hecho "Truman". Tal vez lo haya logrado por el simple hecho de que Cesc Gay, el director del film, no ha intentando ahondar en el soporífero llanto fácil. Más bien, todo lo contrario: los toques de despreocupado humor son la guinda especial de esta película, la gran galardonda en los Premio Goya.

"Truman" es un crudo experimento que nos acerca un tema un tanto recurrente: el fallecimiento casi inminente de Julián que (el tan especial Ricardo Darin), víctima de un cáncer sin esperanza de cura, decide abandonar el tratamiento. En esta tesitura, su amigo de la infancia, Tomás (Javier Cámara), viaja desde Canadá para pasar unos días entrañables e intensos junto a él... principalmente porque serán los últimos.

Pero no se trata de un viaje cargado de dramatismo, de desesperanza y de grandes y tediosos diálogos sobre el irse, sobre la muerte y sobre el victimismo (por otro lado, muy justificado sí así fuera). Más bien, se da un enfoque en el que Julián, aunque muerto de miedo y de ganas de vivir, se enfrenta a los trámites tan triviales y anodinos como elegir su ataúd o su lugar de descanso eterno. Y, lo más importante, ¿con quién vivirá Truman, su apreciado perro, cuando él tenga que irse?

Es muy sorprendente el desarrollo de los hechos, con un ingenio despreocupado, toques de humor frescos y vivaces. La interpretación de Ricardo Darin, el brillo apagado de sus ojos, ameniza una trama en la que el reflejo del carácter de Julián, por momentos, hace que el espectador se olvide del tema central del film. Mientras tanto, un hábil y tierno Javier Cámara, es un mero acompañante de lo que sucede, A través de él, con mucha originalidad, vemos el terrible proceso que la rutina de un hombre condenado, donde cada uno de los segundos que transcurren son, literalmente, oro efímero.

Pero no es la fugacidad de la vida lo que expresa Cesc Gay, ni tampoco es una carrera a contrarreloj para hacer las "diez cosas importantes antes de morir". La originalidad radica en que se trata de un reflejo realista de la verdadera verdad: el desencanto de tener que partir de manera tan prematura, la entereza y la naturalidad con la que Julián tiene que afrontar sus últimas semanas de vida.

Sobre todo humana, muy humana. Una figuración muy sana de una realidad terrible que, desgraciadamente, no está tan alejado de la realidad. Un tema tabú que se busca desmitificar. Una vez más, la magia del cine.

Consulta aquí su ficha en filmaffinity

domingo, 21 de febrero de 2016

#CINE: La herida, en el interior del alma (y de la mente) // ***1/2


Si tuviera que calificar únicamente el papel de Marian Álvarez no dudaría en poner cinco estrellas, o seis. La actriz que protagoniza el cartel de "La herida", una dolorosa y sangrante apuesta de Fernando Franco que, en el 2013, presumió de numerosos premios nacionales e internacionales. 

El tema central del film es la mente de Ana, una mujer de veintiocho años que trabaja como técnica de ambulancia. Aparentemente envuelta en una vida normal, vive con su madre y tiene un novio con el que lleva saliendo dos años. Además, tiene largas conversaciones vía chat que llenan las horas de soledad en su cuarto, donde parece sentirse muy cómoda. Pero no, Ana no es una persona como las demás. Ana no es capaz de controlarse, porque sus impulsos y su mente son más fuertes que ella. Y la vida, con sus problemas, hasta el más siempre, la superan, la enfurecen y la hieren. Y ella traduce el dolor de su alma en heridas y quemaduras en su piel. 

Todo se precipita cuando Alejando, su novio, después de una acalorada discusión, desaparece de su vida. Ana se ve prisionera de su propia locura, y su vida sufre un declive peligroso. El mundo de la noche, el alcohol y las drogas, en contraposición a la necesaria e impuesta soledad de las horas en su habitación. Ana se va aislando más y más en su mundo, se regodea en su dolor. Los momentos de felicidad llegan poco a poco, pero se derrumban en segundos, como quién cambia una máscara. Su mente y su carácter son volátiles como una llama: es cálida, pero puede quemar sin piedad.

"La herida" es el crudo retrato de una mujer con un Trastorno Límite de la Personalidad, una enfermedad psicológica con un tratamiento muy difícil y que hace que las personas que lo padecen tengan problemas para controlarse en los ámbitos de relaciones interpersonales. La actriz, que no lograba encontrar ningún papel, hace alarde de sus maravillosa alma interpretativa al acercarnos una historia muy difícil y muy dura, en cuyo personaje recae el absoluto peso de la trama con grandiosidad.

Sin embargo, Marian Álvarez no es suficiente para inundar la película que, a pesar de todas sus virtudes y de ser una pequeña joya a valorar del cine español, le falta atar cabos y le falta fuerza. Ya que los personajes secundarios se muestran muy mudos y muy lejanos, tal vez porque así los siente Ana, pero el espectador puede echar en falta saber cómo se sientes, qué ocurre con ellos, cómo viven las personas de su entorno su enfermedad.

Recomendable, aunque difícil de ver. Muestra una realidad muy cruda: la de estar encadenado a la maldición de la mente.


miércoles, 13 de enero de 2016

#CINE: JOY, la inverosimilitud del éxito // ****



¡Cómo está el cine!

Es toda una suerte disfrutar de tantas películas nuevas, diferentes, que parecen querer aportar algo nuevo al fin, historias con verdadera fuerza, historias que anhelaban ser contadas. Si el 2015 me resultó un año bastante vacío en mi faceta más cinéfila, lo cierto es que en este 2016 no he dejado de toparme films que han resultado todo un acierto. Y recuperar este entusiasmo por las películas era algo que me resultaba muy necesario...¡A ello vamos!

No podía esperar a ver "JOY", ¿quién no? Jennifer Lawrence de nuevo protagonizando cartel con Robert DeNiro y Bradley Cooper, un reparto que ya ha demostrado cuajar muy bien en la gran pantalla. "Joy" es una historia de una mártir: una mujer divorciada, con dos niños pequeños, una madre encerrada en su cuarto viendo una repelente telenovela, su ex viviendo en el sótano con su padre, cuyo estado psicológico deja mucho que desear. Con esta tesitura, parece que se somete al personaje a una presión muy difícil de soportar, como una avalancha de despropósitos que desmoronarían a cualquiera.

Y Joy se desmorona, sí. Que, por cierto, Lawrence ha creado un personaje extraordinario, con una debilidad evidente pero una fortaleza digna de admirar. El cabello revuelto, las camisas manchadas, las mejillas sonrosadas y una fatigante falta de sueño, son todo el maquillaje con el que esta mujer cuenta para salir adelante y agarrar la vida con uñas y dientes. 

No es más que una niña que creció sin darse cuenta, cuyos sueños se quedaron por el camino por dedicarse a cuidar a los demás. Su matrimonio ha sido un fracaso digno de asumir, rompiendo la única estela de esperanza que le quedaba. ¿Qué puede hacer ahora? Pensar, a Joy se le da bien pensar, a Joy se le da bien inventar cosas...

Dignos de admirar en esta historia son los personajes secundarios (todos lo son, menos ella, que resplandece). Los padres suponen el reflejo del fracaso y la debilidad; su ex marido es su mejor amigo, un cantante nocturno con expresión de fracaso; su mejor amiga se convertirá en su pilar fundamental para volver a creer en los sueños; su hermanastra es una especie de antagonista encubierta con la mirada afilada. Parece un laberinto, y los constantes giros de guion inesperados así lo demuestran.

Con mucha habilidad, al estilo "Shamless" el drama más puro, que ahoga al espectador menos empático, se entremezcla con la sátira y la comedia negra, con mucha habilidad. Pero lo más importante es la fuerza innegable de un personaje femenino único, que se vale por si mismo, sin la necesidad de ser un maniquí hermoso respaldado por un hombre. Esos valores, sí, los que tanto necesita el cine.

¿Y lo más criticable? Sin lugar a dudas, y a pesar de lo que disfruto de ver a Lawrence en cualquier papel, que una joven de apenas 25 años represente a una mujer cercana a la cuarentena. ¿Qué lugar le queda a las actrices de cuarenta años o más? ¿Y qué imagen real quiere otorgarnos el cine? Resulta poco convincente, sí. Y duramente desalentador.  

miércoles, 23 de diciembre de 2015

#CINE: Sufragistas, la lucha por el voto femenino // ****



El fin de semana de las Elecciones Generales en España se estrenaba "Sufragistas" en las salas de cine (tal vez algo deliberado). Una película enfocada desde la cruda y trágica lucha que sufrieron las mujeres británicas sufragistas en los albores de la Primera Guerra Mundial.

El reflejo de la situación tan anulada, tan gris, tan vacía de las mujeres esclavas nos hace reflexionar sobre dónde estábamos y a dónde hemos llegado (y a dónde hemos de llegar). Mujeres esclavas de sí mismas, de la sociedad, de los hombres, de sus maridos, de sus trabajos, de sus hijos, de su destino ineludible. Es escalofriante y rompedor el pensar que millones de mujeres en todo el mundo han vivido así sus vidas y, por desgracia, siguen viviéndola. 

El film es como un nudo ahogado en la garganta que encoge el corazón. Tal vez no es brillante, no es una gran obra maestra como se predicaba, pero es tan importante y vital que sea vista y que sea comprendida, es tan importante para nuestra sociedad y nuestro conocimiento, esta rememoración del pasado, que es como una bofetada real y cruda.

El tono cenizo y apagado de extiende por las calles de un Londres sumido en la penuria. En sus callejones, en sus sombras, un grupo de mujeres trabajadoras y hartas de su realidad, luchan por los derechos que el Gobierno, que el mundo, se empeña en negarles. El drama está servido, pero también la crudeza de la valentía y del coraje que brilla en la mirada, una mirada empañada por todo lo que hay que sacrificar en el camino de la lucha.

Tenaz, realista, ahogante, "Sufragistas" es una de estas películas sobre la historia de las personas que deben ser vistas.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

#CINE: I ORIGINS, la belleza de los ojos // ****



El cine es una curiosa forma de leer historias, sobre todo historias con protagonistas que engloban tanta verdad y tanta belleza en las emociones fulminantes que a duras penas pueden ocultar tras sus cristalinos ojos, esos tan plagados de hermosura y realidad. 

"I Originis" u "Orígenes" en su título en castellano, es una película más compleja de lo que parece en un primer instante, aunque no por ello complicada de ver y de asimilar. Baila entre la ciencia ficción ligera, la filosofía más clásica y los lazos del romanticismo. También es pura poesía, con un guion desarrollado con cuidadosa delicadeza, plagado de diálogos fuertes y silenciosos (algo complicado de comprender, pero que cualquiera que vea el film entenderá a qué me refiero). En ocasiones, de hecho, semejaba que cada uno de los fotogramas componían un oscuro baile desconocido, como si el elemento ciencia-azar-voluntad fueran un elemento unido que zarandea la vida sin miramientos ni consideraciones de ningún tipo.

El protagonista es Ian, un bohemio e intelectual estudiante de biología molecular, cuya investigación se centra en el globo ocular. Una noche confusa conoce a una misteriosa mujer con el iris multicolor. Desde ese momento, y con la ayuda de una becaria perspicaz de primer año de carrera, comienzan a sucederse una serie de descubrimientos que podría determinar el origen, no tan sólo del ojo, sino también de la propia humanidad.

El trasfondo religioso está servido en bandeja y, como siempre, nos lleva a un callejón laberíntico cuyo final se convierte en una paradoja. La teoría de la reencarnación choca con el creacionismo, y con la propia ideología de Ian, en la que solo cabe lo 100% demostrable ante sus ojos, esos que tanto lo obsesionan. Se crea un bucle, una espiral de ideas, los acontecimientos se precipitan sin que él pueda hacer nada por detenerlos, y se convierte en su propia víctima de la teoría del caos, ese Big Bang explosivo que, por otra parte, le permite 'crear' (o mejor dicho, descubrir) algo asombroso.

El debate está asegurado. Adoro este tipo de películas plagadas de inquietudes, que reportan tanto conocimiento y enseñan tantas cosas, a la par que se tratan de un entretenimiento poderoso para mentes despiertas. La inmortalidad, véase, la transformación de la vida, es una temática los suficientemente atractiva, que genera a su vez demasiadas cuestiones a las que todos, en mayor o menos medida, deseamos conocer la respuesta. "Orígenes" pretender dar algunas de ellas, y tal vez lo consiga.

El reparto es muy acertado, amoldado a su papel, con interpretaciones fieles y creíbles. Los fotogramas son bellos, como ya he destacado, el desarrollo de la trama es trepidante, entretenido y ágil. La Banda Sonora acompaña de manera muy acertada a ese cúmulo de ingredientes cinematográficos que, de vez en cuando, nos recuerdan que el cine sigue siendo un arte vivo, aunque algunos directores parecen haberlo olvidado.

Consulta aquí su ficha en filmaffinity

martes, 27 de octubre de 2015

#CINE: Marsella, un viaje con el viento a favor // ****



Belén Macías, directora orgullosa de 'Marsella' es más conocida por sus trabajos en Televisión que en la gran pantalla. Pero lo que resulta innegable es que lo costumbrista, lo íntimo, lo realista, es lo suyo, y se siente cómoda entre personajes de verdad, de los que te cruzas por la calle, y que cuentan historias tan profundas y desgarradoras que la respiración se paraliza durante minutos infinitos.

Bajo esa premisa, comienza 'Marsella', un drama, o una historia esperanzadora, protagonizada por Sara (la flamante María León), que recupera a su hija dada en acogida después de haberla perdido por sus problema con el alcohol. La niña, o mujercita, Claire, acompaña a su madre biológica en un repentino viaje a Marsella para conocer a su padre, que las abandonó antes de que ella naciera. Durante este trayecto, que responde al formato de 'Road-Film', se tropiezan con Virginia, la madre adoptiva de Claire, que por diversas circunstancias las acompañará hasta el final de su camino.

Con fuerte crítica social, o más bien, compromiso socio-político, el film nos muestra una realidad devastadora, acerca de la pérdida de oportunidades y las ansias de recuperarlas. Sara, a la que la vida le ha negado la amabilidad, ha luchado por alejarse de su adicción al alcohol y busca encontrar la serenidad, empezar un nuevo camino con su hija. Pero su familia no parece el entorno más propicio para ello, y en seguida se muestra un pasado oscuro y un presente desestructurado. Sara se encuentra sola y perdida. Anhela proteger y cuidar a Claire, pero nadie parece dispuesto a ayudarle a hacerlo.

Por otra parte, Virginia se muestra rota al entregar a la hija que ha criado como propia, y no puede evitar buscar las flaquezas en la madre biológica para recuperarla. Una mujer asentada, con una posición económica destacable, buena presencia, un matrimonio envidiable y un carácter cálido, parecen ser todo lo que necesita cualquier niña para ser feliz y progresar en la sociedad. 

¿Qué es, entonces, lo justo para Claire? Podría decirse que Virginia es egoísta por querer privar a la niña de la vida con su madre 'de verdad'; o podría pensarse que es Sara la egocéntrica al alejar a Claire de una vida llena de comodidades y de lujos.

Pero Claire, una niña despierta y serena, no parece dispuesta a elegir. Ella toma la mano de ambas, llama mamá a ambas, y confía en ambas. No hay etiquetas, no hay crítica, no hay nada que juzgar. Tal vez deberíamos aprender más de los niños.

sábado, 11 de julio de 2015

#CINE: Nacidas para sufrir, la realidad es una locura // ****1/2


Está demostrado que el cine más talentoso, novedoso, atrevido y original no se estrena en la gran pantalla. Acudamos a las salas, paguemos diez pavos, para ver la misma lobotomía comercial de siempre, mientras unos señores con traje se llenan los bolsillos de miles de millones por mostrarnos los mismos tópicos de siempre, los mismos valores escuetos y tomando al espectador por alguien sin criterio.

Por eso disfruto tanto de aventurarme en el cine independiente, que se puede encontrar en ciertas plataformas en Internet pagando muy poco (entre 1€-3€) como Filmin o Wuaki.tv. 

Anoche, buscando una película que compartir con mi otra mitad, topamos con esta joya de la tragicomedia española, nada menos. 'Nacidas para sufrir', protagonizada por Petra Martínez y Adriana Ozores, además de otras actrices (el poder de la interpretación recae en papeles femeninos que, por cierto, están muy abandonados en los grandes films) que recrean con verdad un escenario de la rutina de la España más castiza, más de pueblo, más rural. Aquella que, por mucho que lo neguemos, es donde están nuestras raíces y nuestra verdad.

Flora, una anciana de 79 años, acaba de enterrar a su hermana. En ese momento, las sobrinas de la mujer le proponen internarla en una residencia y prescindir de los servicios de la empleada del hogar, Purita. Flora, que se siente muy apegada a Pura y se niega a abandonar su casa de toda la vida, toma una decisión drástica: desheredar a sus sobrinas y contraer matrimonio con Purita para asegurarse de que ésta estará a su lado y la cuidará hasta que se muera.

Con ingredientes de género negro, comedia oscura y cine costumbrista, se nos hace llegar una situación tan esperéntica como realista. Refleja la soledad de la vejez, refleja la ausencia de fronteras del amor, el conflicto de intereses, la hipocresía, la maldad, la bondad y la infinidad del ser humano. Sobresaliente el guion, sobresalientes las interpretaciones, los giros argumentales... Una película imprescindible para los amantes del cine, del arte y del ser humano.

martes, 7 de julio de 2015

#CINE: Siempre Alice, o el arte de perder // ****


Crudo retrato, muy gélido, sobre Alice: una prestigiosa profesora de psicología cognitiva que en uno de los momentos más dulces de su vida comienza a sufrir los vestigios de una silenciosa pero fulminante enfermedad: Alzheimer precoz.

Por desgracia, es una situación que más de cerca o más de lejos, todos hemos tenido a nuestro alrededor y que conocemos bien. Una enfermedad que afecta a la personalidad, a los recuerdos, a la vida. Una enfermedad, la enfermedad del olvido, que borra nuestros recuerdos, que elimina nuestra persona, que convierte en humo nuestros logros y nuestros sueños cumplidos. Alice, una mujer que lo tenía todo, empieza a perder sin poder hacer nada por evitarlo. Lo que fue, todo lo que alcanzó, se desploma en su mente como un castillo de naipes. Escalofriante e imposible de asimilar.

Me ha parecido una película bien enfocada, a pesar de cierta frialdad. Si bien es cierto que el guion no consigue desembarazarse de los filtros y tópicos típicos de este tipo del films estadounidenses, la historia contada en sí es tan trágica y tan profunda que el espectador puede dejarse atrapar sin temor. Es ahogante, como un gran lazo que se ancla alrededor de nuestro cuello. Y lacrimógena, por supuesto. 

Julianne Moore, la hermosa actriz que se ha llevado el Oscar por su interpreación como Alice y que últimamente se siente más cómoda en el cine indie que en el comercial, hace alarde de sus grandes dotes interpretativos. Atrapada por el olvido, el vacío de sus ojos, sus expresiones y sus lágrimas son tan reales que es fácil olvidarse de que lo que estamos viendo 'tan solo es una película'. Semeja ser la pura realidad que, en parte, lo es.

Cabe destacar la interpretación de Kristen Stewart (Bella en Crepúsculo), como la hija más pequeña de Alice. Una post-adolescente torturada que se convierte en uno de los pilares que más comprende y más apoya a su enferma madre. Esta joven promesa del cine ha podido, al fin, liberarse del lastre como protagonista de la saga de vampiros para imponerse y mostrarle a todos los escépticos todo lo que puede (y desde luego lo hará) dar por un nuevo enfoque interpretativo sin miedo a mostrarse tal y como es. 

Triste, dura, apabullante y hermoso retrato sobre el arte de perder.

jueves, 2 de abril de 2015

#CINE: Loreak, no sólo son flores // ****


Muchos recordaréis haber leído en este blog una crítica a un film titulado '80 egunean', una original y poderosa apuesta de los directores Jose María Goenaga y Jon Garaño. El inédito film, presentado en V.O euskera, narraba el romance de dos ancianas en el declive de su vida, con una hermosura poco vista y disfrutada en el cine de nuestro país e, inaugurando así, una nueva era para el cine vasco, proclamándose como uno de los más sobresalientes del panorama nacional.

'Loreak' es la nueva apuesta. La historia de una mujer casada que comienza a recibir ramos de flores anónimas a su hogar, todos los jueves, sin ningún tipo de nota que le indique quién es. Un buen día, Ane deja de recibir las flores, y comienza un sucesión de intensas historias entrecruzadas en busca de la verdad, esa que se esconde tras las mentiras.

Sigue siendo doloroso que estas películas, con mucha calidad, argumentos nuevos, interpretaciones femeninas fuertes y libres de tópicos cinematográficos, no ocupen las carteleras principales de las salas de cine. Sigue siendo doloroso que estas creaciones por aquellos amantes de las historias increíbles y hermosas, estén relegadas a un plano más desconocido. Porque, desde luego, 'Loreak' se merecería ocupar un puesto destacado en las listas 'top' de los estrenos cinematográficos de los últimos meses.

La grabación poética de las escenas, la evolución de los personajes, la fuerza de los diálogos y el ardor de los sentimientos a flor de piel. La hermosura de sus tonalidades y sus enfoques. El día gris y las flores coloridas (hermosísimas flores) que cuentan con tantos y tan fuertes significados. Muy ligadas a la vida, y tan unidas a la muerte. Al recuerdo y al olvido. Y al amor. Estos conceptos son los núcleos que mueven el guión de esta película. ¿Interesante, verdad?

sábado, 27 de diciembre de 2014

#CINE: Invencible (Unbroken), las heridas de la Guerra // ****


Una flamante Angelina Jolie se estrenaba como directora en el año 2011 con "In the Land of Blood and Honey", un film bélico sobre la Guerra de Bosnia. Ahora, un puñado de años después, y con la inestimable colaboración de los Hermanos Coen, que firman el guión, Jolie nos trae la increíble y dolorosa historia real de Louis Zamperini. La poderosa y abrasadora vida del Atleta Estadounidense cuño sueño fue empañado por el estallido de la Primera Guerra Mundial.

Ayudada por un reparto exquisito, un ritmo un tanto tedioso, y unos giros argumentales que rozan el infarto, la ex Lara Croft y su equipo, convierten esta película de dos horas y pico en todo un deguste cinematográfico e histórico. Escapando de los tópicos del cine bélico, nos muestra de una manera trágicamente original, las diferentes caras de un confrontamiento mundial que supuso la destrucción de millones de vidas inocentes. Con habilidad y astucia, nos hace llegar la cara más inhumana y sangrienta de un conflicto que cambió la historia de la humanidad.

El apuestísimo Jack O'Connel, y su mirada de un azul intenso, ponen rostro a un muchacho que luchó por escapar de un destino desdichado. Enfrentándose a sus demonios, y después de conseguir alcanzar lo más alto, la vida lo somete a todo tipo de situaciones, torturas y crueldades que, si bien sufre agónicamente, tan sólo consigue hacerlo más fuerte. Más invencible.

Las secuencias del film, arduas y crudas, provocan en el espectador la más profunda rabia y el más intenso desasosiego. Y sin que éstas lleguen a cansar o a aletargar el ritmo, provocan un frenesí intenso de sensaciones contrapuestas que hacen difícil mantener la compostura. No se trata de un drama fácil, si no de la exposición de la crudeza y de la violencia humana, y del afán por sobreponerse, el afán por agarrarse a la vida, por seguir teniendo esperanzas aún cuando todo pende de un frágil hilo. 

Para mi es, sin duda, una de las grandes sorpresas cinematográficas del año, con una calidad notable y un desarrollo impecable. A pesar de las malas críticas y la poca entusiasta acogida, creo que la mayor parte de los amantes del cine bélico o del cine histórico, podrán disfrutar en sobremanera de esta hermosa historia de supervivencia, superación y redención.






 In the Land of Blood and Honey

viernes, 28 de noviembre de 2014

#CINE: 80 egunean (En 80 días), el mejor amor llega con la tercera edad // ****



El cine es un arte incansable, que necesita explotar todas y cada una de las experiencias posibles del ser humano. Junto a la literatura, es el medio que nos permite vivir, revivir o reinventar otras 'formas de vida', otras etapas, otras épocas que no vamos a tener la oportunidad de sentir en nuestras carnes. Nos permite también conocer a personas que, de otra forma, jamás llegaríamos ni siquiera a mirar. Existen argumentos extraordinarios, fantásticos, que se alejan de la realidad y nos adentran en mundos imaginarios. Pero también existen otro tipo de guiones más costumbristas, más cercanos a nuestro día a día. Guiones que convierten la rutina en algo, sutilmente, maravilloso.

80 EGUNEAN (En 80 días) es una atrevida propuesta del cine vasco. Exhibida en V.O.S (Euskera) y del mismo director que ha sorprendido a la cartelera con LOREAK, cuenta la común historia de una entrañable anciana Axun que, sintiendo compasión por el ex marido de su hija, va a visitarlo asiduamente al hospital, donde se encuentra en coma. Allí, se reencuentra, 50 años después, con una especial amiga de su adolescencia, Maite, una música recién jubilada que cuida de su hermano. 

Si los años no son nada, eso se demuestra muy hábilmente en la serie de sucesos que azota a éstas dos luchadoras, cuyo rostro surcado de arrugas, sigue mostrando la timidez, las dudas y la valentía de su juventud, a la que nunca han sabido dejar atrás. Axun se vuelca totalmente con Maite, como deseando recuperar el tiempo perdido. Maite, por su parte, le muestra una nueva forma de vivir el último tercio de su aún latente vida.

Las interpretaciones son estelares, sin lugar a dudas. La sensibilidad que reflejan las miradas, la fuerza implícita de los diálogos, el deleite del alma entregada a cada fotograma, hace que el espectador se sienta embelesado por las dos protagonistas que se nos presentan. Los demás personajes secundarios, también juegan hábilmente sus bazas: El marido de Axun, la hija que vive en América (y cuya aparición es a través de llamadas telefónicas) y la sobrina que trabaja en el hospital. Son piezas claves del hilarante desarrollo de los sucesos que, sin más, explotan ante nuestros sentidos repentinamente... pero con suavidad al mismo tiempo.

La película está contada con tal honestidad, que es sencillo olvidarse de que una historia tan sentimental está protagonizada por dos personas septuagenarias. Está contada con tanta verdad, que incluso nos olvidamos que que tan sólo se trata una película. Está plasmada con tanta intensidad, que la emoción nos abraza fuertemente la garganta. 

Me enorgullece que el cine sigue apostando por estas ideas tan transgresoras (aunque no deberían de considerarse así, pero el poco eco que ha tenido en la gran pantalla así lo demuestra) que todavía no son bien acogidas por el público común. Ojalá, tal vez, algún día, nuestras salas de cine se llenen de pequeñas grandes joyas como éstas, de personas que hacen cine con el alma y con el corazón.




sábado, 22 de noviembre de 2014

#CINE: Los Juegos del Hambre - Sinsajo I, o como rescatar brillantemente una saga // ****1/5


 Cuando se estrenó la primera entrega de Los Juegos del Hambre la ignoré por completo. El cine había despedido hacia pocos meses la multimillonaria y exitosa saga del niño mago, que para mi entender, en calidad cinematográfica, había sido un final desastroso, carente de calidad y sin cuidar los pequeños detalles.

La aparición en escena de este nuevo formato de film me parecía, simplemente, una oportunidad que había buscado Hollywood para seguir creando dinero en exitos adolescentes. Tardé un año en verla, por pura curiosidad, una grisácea tarde invernal. Me sorprendió muy gratamente, mucho más de lo que podía llegar a esperar. Ofrecía algo difente, algo oscuro, algo que podía traspasar a una potente crítica a la sociedad. Y todo esto, tras el halo de brillantez de una espectacular Jennifer Lawrence.

Gary Ross (Seabiscuit) abandonó la dirección de la saga. Francis Lawrence apareció en su lugar para mostrar en la gran pantalla el Vasallaje de los 25 (Los Juegos del Hambre: En llamas). Fue realmente, una película desetructurada (es curioso que en filmaffiniy es la más valorada de todas), vertiginosa, sin profundidad, con interpretaciones secas, sin dramatismo y sin cuidar un guión que prometía muchísimo. Las escenas de violencia, las muertes y demás situacioens drásticas, no llegaron a traspasar al espectador. Parecía que las novelas de Susan Collins realmente se habían convertido simplemente en una excusa para generar dinero, sin cuidar la calidad.

El reciente gran estreno de Los Juegos del Hambre: Sinsajo - Parte 1 creaba mucha crítica mediática. La división del final de fiesta en dos partes se veía como una simple excusa comercial. Probablemente así sea, y así haya sido desde el principio. Pero el espectador más exigente, aquel que ama el cine, se ha llevado una fulminante sorpresa.

La trama de Panem abandona Los Juegos para mostrarnos una revolución de un pueblo que agoniza. Nos muestra una cruda y realista Guerrra Civil. Nos muestra como los diferentes districtos están bajo el yugo de un régimen totalitario y violento. Vemos la miseria, la muerte, el hambre y el terror en cada uno de los rostros. 

Podríamos definir esta entrega (la mejor y la más brillante de todas) como espectacular. Es una radiografía de cada uno de los personajes y de la sociedad, en la que, hasta ahora, nadie se detuvo en detallar tan pausadamente. Pero lo más importante de todo, en base a lo que gira el film, es la evolución y en análisis psicológico de Katniss Everdeen, la joven del Districto 12 que desafió al Capitolio.

Nos muestra una situación que casi parece real, en la que cualquier espectador se puede sentir rabiosamente indentificado, rechinar los dientes de rabia, sentir el abrasante clamor de la revolución  que soporta el peso de la miseria. Al mismo tiempo, la Política, el juego de intereses y la publicidad, cobra gran importancia (y muy acertadamante) en Sinsajo, lo que podríamos tomar como una sarcástrica crítica social. Hace apología de la demagogia más cuidada.

Además, la entrega cuenta con el interesante papel de Julianne Moore y el recientemente fallecido Philip Seymour Hoffman, que suponen las claves del triunfo de la revolución liderada por la figura del Sinsajo. Vemos a Katniss como una marioneta, que al principio parece carecer del alma y la garra que la caracterizaba. Jennifer Lawrence tiene esa factultad de mostrar la mirada vacía, y de recuperar el brillo con la misma facilidad. 

No me parecería justo seguir destripandoos los entresijos de la más falmante entrega de la aclamada Saga. Tan solo recalcar que los pelos de punta, los escalofríos y las lágrimas en los ojos, están asegurados.

"El fuego se propaga. Si nosotros ardemos, tú arderás con nosotros"




viernes, 7 de noviembre de 2014

#CINE: SERENA, pasiones trágicas en la depresión de los años 30 // ****



Podría decirse que Jennifer Lawrence y Bradley Cooper se han consagrado como una de las parejas que mejor cuajan en pantalla. Lo demostraron muy bien en "El lado bueno de las cosas", una curiosa tragicomedia sobre los trastornos mentales; y en "La gran estafa americana", un film que no brilló por su calidad, pero si por la interpretación de sus actores. Ahora, cambiando completamente de registro, una vez más, se adentran en los preciosos bosques de las montañas de Carlina dando vida a Serena y  a George, un apasionado matrimonio de recién casados, que se dedican junto a otro socio, a un importante negocio maderero de la región. Serena, a cuyas espaldas esconde un trágico pasado, lucha por acostumbrarse a la nueva vida lejos de la ciudad y por hacerse un eco en medio de las voces de los hombres. George, completamente enamorado de su esposa, confía ciegamente en las decisiones que ella decide tomar, por muy drásticas que éstas se le antojen. 

Serena podría definirse como una versión casi western de Revolutionary Road (qué casualidad, protaganizada también por otra pareja mítica en el cine). Los sentimientos encontrados y feroces son los mismos, al igual que el drama intrínseco en la historia. Pero lo que más destaca, de primeras, es la ambientación de fondo de esta profunda historia que late con corazón propio. El bosque, las montañas, la naturaleza salvaje, recrean la hermosura de un lugar en el que parece imposible sentirse desasosegado o infeliz. Aquí, Lawrence y Cooper pueden hacer alarde de sus dotes como actores, dando rienda suelta a su interpretación en situaciones extremas. Impresionante, desde luego, la joven muchacha de los Juegos del Hambre, que parece querer ser tan cambiante como su personaje en X-men.

En cuanto al resto, los personajes secundarios están encasillados en los papeles típicos y comunes de esta temática: El sherriff, el cazador misterioso, la joven solitaria, el amigo incuestionable y las sombras de los secretos. ¿La historia? Parece simple, pero los entresijos de la misma evolucionan poco a poco hasta dar de lleno en el espectador, que a duras penas puede prever los constantes y crudos giros argumentales. 

Cuesta creer el aluvión de malas críticas que Serena ha obtenido en su primera semana de estreno, siendo esta una apuesta diferente, que escapa de lo comercial, y que, valientemente, se centra en enfocar una historia perturbadora, con una calidad a destacar y ofreciendo algo diferente a lo que suele lucir la pobre cartelera cinematográfica. 

Sin duda, una de las imprescindibles del 2014.

LO MEJOR: Jennifer Lawrence (¿alguien lo dudaba?)
LO PEOR: El argumento se les queda pequeño.

domingo, 26 de octubre de 2014

#CINE: Todos están muertos, el Agorafobia de Elena Anaya // ****


Este curioso y original film, protagonizado por la hermosa y dulce Elena Anaya, no consiguió cuajar ni expandirse entre el público de nuesto país, después de haber ganado el Premio del Jurado a mejor actiz y mejor música en el Festival de Málaga. Resulta, pues extraño que un film de nuestro país, con un argumento tan original como el que presenta Todos están muertos haya pasado con más pena que gloria.

Se nos presenta la historia de Lupe, una exitosa cantante de rock que debido a la brutal muerte de su hermano, vive recluída en su casa presa de una extrema Agorafobia. No es capaz de cuidar de sí misma, ni de su hijo adolescente; por lo que es su madre la que lleva la rienda de la familia. Ésta, cansada de ver a Lupe enterrada en vida, decide traer a Diego, el hermano fallecido, de entre los muertos, para que consiga sacar a nuestra protagonista de su encerramiento.

La película, que es cierto que se sale de lo común, y se trata de un film inde de bajo presupuesto por excelencia (que, con toda seguridad, si tuviera en sello Estadounidense arrasaría en nuestra comunidad hisper), nos desvela a la par tres historias paralelas: La de Lupe junto a su hermano recluídos en casa, la de su hijo adolescente y su relación de amistad con un nuevo compañero en el instituto que desea conocer a la estrella de rock, y la de la abuela.

El guión no es demasiado extenso. La interpretación se basa más en miradas, en gestos, en un teatro más corporal (y excelente, realmente, exelente). La música, por supuesto, juega un papel trascendetal, y podremos deleitarnos de canciones pegadizas, profundas rítimas, a juego con la evolución de la trama. Y, para los fans, la aclamada Macarena Gracía tiene un papel secundario en la película que no tiene desperdicio.

La recomiendo insistemente. Sería bueno que los cinéfilos de España aprendieran a apreciar el arme de nuestros directores/as y actores/riz. Con grandes joyas cinematográficas como esta.

LO MEJOR: Sin duda, la interpretación de Elena Anaya
LO PEOR: El rol de la abuela no termina de cuajar.

Consulta aquí su ficha en filmaffinity

lunes, 25 de agosto de 2014

#CINE: Begin Again, ¿Puede una canción salvar tu vida? / ****1/2



Después de su papel como paciente de Freud (Un método peligroso) y de enamorarse locamente en Anna Karenina, la polifacética Keira Knighley coge su cuaderno de notas y su gruitarra, y vagabundea por las emblemáticas calles de Nueva York. Interpreta a Gretta, una joven que llega con su novio Dave a la ciudad, con miras a triunfar con el último trabajo musical de éste. Mientras Dave se entretiene entre estudios de grabaciones y viajes de presentación. Finalmente, él se sume completamente en su trabajo y la abandona. Gretta, perturbada y hundida, termina durmiendo en el sofá de un viejo amigo en un pequeño apartamento. Dan Mulligan (Mark Buffalo), productor musical, la ve actuar en un local de Manhattan y se enamora perdidamente de su música.

Así comienza Begin Again. Y lo hace mostrándonos la voz dulce, nítida y cargada de vida de Knighley, que embauca al espectador sin que apenas se de cuenta. Y aunque la belleza discreta de la actriz se ve completamente oculta por el timbre de su voz, en tan sólo los primeros minutos del film, ya ha llenado la sala de magia y es imposible dejar de mirar. Y de escuchar.

Es un homenaje a la música, a las personas, a los artistas independientes y a la ciudad de Nueva York, que se muestra tal y cómo es, como impresionante escenario de fondo. También es una crítica a la comercialización extrema del arte, a la pérdida de la esencia en el proceso de ventas y a la anulación de la llamada "alma del artista" cuando se pone un precio a su talento. Mientras Gretta lucha consigo misma y Dan intenta ayudarla a perseguir sus sueños, el mundo de ambos se une de manera casi impercentible hasta que los une una amistad profundamente musical y profundamente tierna.

Otra de las formas más hermosas que tiene este film de mostrar la vida es la música incluída en todas las facetas. Como si todo no fuera más que un videoclip rodado de forma improvisada, componiendo así un álbum de dieciséis canciones inolvidables y afiladas como lágrimas. Las notas musicales se engranan unas a otras, formando parte del tráfico vertiginoso de la ciudad, adheriéndose al cemento que forman los rascacielos, recorriendo la rutina de todos sus habitantes. Y al caer la noche, todo esto únicamente se vuelve más indiscriptible.

La atrevida apuesta de cine independiente musical para este verano en las pantallas de cine ha coneguido la aceptación casi unánime de la crítica y de los espectadores. También ha logrado que muchos de ahora utilicen la BSO para llenar sus propias vidas, sus horas de soledad, o sus corazones engatusados.

Calificación: ****1/2
LO MEJOR: La interpretación y las canciones de Keira Knighley.
LO PEOR: El personaje de Dave.

lunes, 26 de mayo de 2014

El viento se levanta: Studio Ghibli y su pasión por enamorarnos/****






No todos los directores pueden presumir de haber escrito y dirigido películas como La princesa Mononoke, El viaje de Chihiro, El castillo ambulante, Nausicaä del Valle del Viento o la enternecedora Mi vecino totoro.  Y es que a Hayao Miyazaki no sólo le apasiona hacer buen cine de animación, de éste que enamora, de éste que nos resulta imposible olvidar. Si no que también le apasiona reflejar en sus films la bondad de las personas, los entresijos de la sociedad y la fortísima crítica y polémica que se esconde tras sus historias.

El viento se levanta se estrenó en Japón tras una fuerte polémica y un afán de censura. Narra la historia de un joven ingeniero, Jiro, que anhela diseñar y hacer volar hermosos aviones. La película transcurre desde el terremoto de Kanto de 1923 hasta la entrada de Japón en la Segunda Guerra Mundial. Contiene un reflejo crudo y fidedigno de lo que por aquel entonces fue la Gran Depresión en Japón y la terrible epidemia de la tuberculosis que azotó a la población.

Con este marco tan desolador de fondo, Jiro consigue darle otro matiz a la vida. De hecho, al contrario de lo que puede parecer, El viento se levanta estaba plagada de amor por la vida, por las personas y por la felicidad plena. Es dolorosamente hermosa. Puede presumir además, de reflejar de manera sumamente enternecedora y franca la historia de amor que Jiro vive con una joven, que le reportará a su vida una triste felicidad. Posiblemente se trate de una de las películas de Miyazaki más complejas, atrevidas y personales.

El simbolismo, la música y el mundo de los sueños tienen gran importancia en el hilo argumental, siendo característicos de cada uno de los personajes que aparecen y desaparecen de la vida de Jiro. El propio Jiro tiene un trasfondo enrevesado, opaco, en ocasiones difícil de comprender por el espectador. Aunque lo cierto es que el joven ingeniero miope despierta una empatía muy estrecha desde el principio. Sin embargo, y a diferencia de otras de las películas de Miyazaki, las personalidades de sus protagonistas no están encajadas en un rol, ni en la bondad extrema o en la maldad absoluta. Son ambiguas, carentes de directrices. Se equivocan, rectifican o no, sufren, ríen y lloran. Y sucede de manera tan natural que es sencillo olvidarse de que ‘simplemente’ se trata de una película de animación.

Cabe destacar como juega con la Banda Sonora en cada una de las situaciones, a veces incluso haciendo parecer que los personajes bailan al son de la misma como si estuvieran escuchándola, como si estuvieran dentro de ella, en los momentos más frescos. Por la contra, en las partes más crudas y tristes, la melodía queda relegada a un segundo plano, casi imperceptible, como si no desease molestar.

A pesar de lo limitado que es el cine de animación para reflejar el drama (y ahí el importante lastre de El viento se levanta), Miyazaki ha sabido defender bastante bien esta apuesta tan atrevida y diferente a lo que cabía esperar. Y lo ha hecho tan bien, de nuevo, otra vez, que será imposible que este nuevo personaje que nos regala, no se convierta en otro de nuestros favoritos, junto a Chihiro, Sophie, Ashitaka, Satsuki y Mei.

LO MEJOR: La belleza de cada uno de sus fotogramas
LO PEOR: La limitación del cine de animación

jueves, 15 de mayo de 2014

Carmina y Amén: El cine costumbrista de Paco León / ****


Si bien es cierto que su predecesora, Carmina y Revienta, delimitó unas curiosas líneas difusas en el ámbito del que bien podría llamarse cine indie con sello español (tal y como sucedió con Del lado del verano, de Antonia San Juan), Carmina y Amén se ha coronado tanto por la crítica profesional como por el público como una de las comedias negras más ingeniosas y más espontáneas que se han podido disfrutar en las pantallas de cine en los últimos años. Y es que, para agradable sorpresa, Paco León huye de los tópicos, de las fórmulas predefinidas, de las plantillas del cine sencillo, para crear un film totalmente auténtico, totalmente inédito, cuyo personaje principal es un homenaje a una mujer que nos despierta ternura y simpatía, por el simple hecho de no jugar a ser quien no es.

Paco León juega con un género que conoce muy bien: el teatro. Elementos en escena fijos, largas conversaciones que fluyen de manera natural, reflejando el realismo del castellano andaluz más castizo. Las expresiones, gestos y acciones son naturales, frescas, verdaderamente atroces y fulminantes. Compagina hábilmente la comedia con el fuerte drama que arrastra la vida, sin que chirríe, sino más bien como si se tratase de lo mismo explicado de diferente manera.

También hay que mencionar el papel fundamental de María León, cuya química con su madre, y sus intachables dotes como actriz (que, a mi forma de ver, se consagró sin lugar a dudas en La voz dormida) hacen que ver a madre e hija en pantalla sea todo un acontecimiento cinematográfico como rara vez hemos podido disfrutar.

Otros personajes, ya emblemáticos del cine español, terminan por cerrar un reparto elegido cuidadosamente. En especial, me gustaría mencionar a Yolanda Ramos, que aporta el rol más despreocupado y comediante de esta película con tintes profundamente oscuros.  

Si Ocho Apellidos Vascos quería presumir de ser la comedia del año, indudablemente se quedará en un segundo plano después del estreno de Carmina y Amén. Paco León y su madre nos enseñan que todavía quedan fórmulas y maneras de explotar la inspiración, la comedia, el drama, la originalidad en la frescura. Tal vez su mayor logro es mostrarnos algo diferente, totalmente nuevo, y hacerlo sin pretensiones, sin aires de grandeza, sin grandes despliegues de presupuesto. Si no hacerlo de forma íntima, de corazón, con el alma, alma que está intrínseca en cada uno de los fotogramas.

Creo que cualquier cinéfilo sabrá apreciar el arte que hay detrás de este film. También espero que, a los espectadores escépticos, a esos que tristemente dicen e insisten que el cine español no tiene peso ni futuro, se detengan a apreciar esta obra del séptimo arte y le den una oportunidad a esta cultura tan íntima, tan costumbrista.

LO MEJOR: El personaje de Carmina.
LO PEOR: La ausencia de Paco León en el reparto.

Crítica publicada en www.cinemaverick.es




miércoles, 5 de marzo de 2014

Philomena ****







Un drama diferente, profundamente tierno y profundo, que contiene una crítica muy fuerte al sector católico de la sociedad británica de 50 años atrás. Un film muy emotivo, del que la mayoría de los espectadores sensibles disfrutarán y se dejarán embriegar por la ternura de esta ancianita que no ha dejado nunca de buscar a su hijo.