lunes, 17 de agosto de 2015

#LITERATURA: La promesa, la rotura de los hilos del alma //*****


Un complejo cuadro psicológico, íntimo y doloroso se nos presenta en esta inédita y destacable novela de la autora Carol Munt, 'La promesa'. La radiografía de los sentimientos y los pensamientos de la protagonista, Ángela, son el argumento principal entorno a los cuales gira la trama que se desarrolla de forma unilateral.

El repentino fallecimiento de Samuel en un repentino accidente será un suceso devastador para la joven, que ve toda su vida resquebrajada en un puñado de segundos. La muerte, como una maldición negra, hiere su cordura, contamina su presente y lo destruye todo a su paso. Ángela debe de enfrentarse consigo misma, agarrar su corazón con las manos, apretar su cordura con los dientes, e intentar sobreponerse al infinito dolor que le supone la pérdida del amor.

No se trata de una novela romántica, sino más bien de una obra íntimo-dramática-filosófica sobre el funcionamiento de las emociones en momentos clave de la vida. Se describe el proceso que se lleva a cabo en la protagonista: el dolor inicial, el adormecimiento, el vacío, el despertar, el sentir, los llantos, pesadillas, el ardor, la rabia incontenida, el aislamiento, la incomprensión... Todo esto expresado de forma tan real, palpable, que resulta crudamente demoledor para el lector. Pocas son las ocasiones en las que las letras se convierten en miles de agujas en el pecho, chillando sin cesar, agarrándose con fuerza a los latidos del corazón.

La narración se alterna entre una exposición de narrador en tercera persona, contando lo que sucede desde un punto de vista más distanciado, y el diario que Ángela escribe, describiendo en primera persona cómo se siente y cómo transcurre su día a día. Ambos formatos, solapados, hacen que podamos conocer y ahondar en la historia de forma más intensa y amplia, indagando en todos los entresijos que la escritora nos desvela poco a poco. Además de la muerte de Samuel, otro suceso clave forma parte del pasado la protagonista. La muerte de su padre es otro drama que lleva a sus espaldas, y parece cobrar especial importancia de nuevo, a pesar de los años transcurridos. 

Los personajes secundarios son vitales para la trama, muy bien desarrollados por Carol Munt. La relación más especial y más tóxica es que la que Ángela vive con su madre. Un conflicto de intereses, de maldad, de incomprensión, se desarrolla hábilmente mediante encuentros entre las dos mujeres, dando lugar a conversaciones y monólogos (en los diarios) fascinantes y ahogantes. Teresa y Germán, los dos mejores amigos de la joven, también tienen roles importantes en el argumento. Cabe destacar el realismo que denota cada una de las conversaciones y comportamientos, huyendo de cualquier tópico literario.

La literatura en sí, es deliciosa. El manejo de un lenguaje rico, limpio, en ocasiones poéticos, pero muy centrado en en análisis de la mente humana, me ha fascinado. Es una novela que me ha recordado mucho a 'La campana de Cristal', y el proceso que sufre la protagonista de Sylvia Plath mientras cae en una turbia y mortal depresión.

Una joya literaria, llena de verdad, de realidad, de sentimientos, de dolor y de superación. Una novela que muestra que el amor es más fuerte que cualquier cosa, y que sobrevive a la muerte.

"Ya de vuelta, la frase: «Te lo prometo», seguía palpitando en mis oídos como si entre las tinieblas de la habitación aún siguiese tu presencia.
He estado despierta desde entonces. Esperando bajo las sábanas a que saliera el sol. Pero el sol de enero es tan frágil que sus rayos casi nunca pueden atravesar los negros nubarrones que avanzan sin piedad envolviendo la ciudad.
Está empezando a llover. Odio la lluvia. La odio.
Y a ti también por hacer promesas que no puedes cumplir." 

viernes, 14 de agosto de 2015

#LITERATURA: El sí de las niñas, matrimonios de conveniencia // ****



Esta conocida y reconocida obra teatral de Leandro Fernández Moratín fue estrenada en enero del año 1806. Llegó a ser prohibida por la Inquisición.

Avanzada a su momento por la rebeldía y la crítica social implícita en ella. La obra trata sobre el tema tan común de los matrimonios de conveniencia. Doña Francisca, una muchacha muy joven criada en un convento, es prometida por su madre, Doña Irene, con Don Diego un hombre mayor y adinerado. La trama se desarrolla en conversaciones entre la madre y el prometido, hablando sobre los verdaderos intereses de la joven prometida. Se entremezcla aquí un conflicto de intereses, de ausencia de libertad, de mentiras y de manipulación, de la que el autor se vale para criticar la escasa validez de la decisión de una mujer sin medios por aquel entonces.

Plasmada con una literatura muy sencilla y poco decorada, las acotaciones son escasas y no demasiado precisas. Destaca el juego de luces, la ausencia de lenguaje poético y las escenas breves y directas (a excepción de algunas puntualidades). Los personajes femeninos tienen más fuerza y son predominantes. 

Moratín pertenecía a los pensadores de la Ilustración y no se consideraba un rebelde, sino un reformista. Su ideología liberal que aboga por los derechos de la mujer es comprometida con sus personajes y su desagrado con la conveniencia del casamiento entre mujeres jóvenes y hombres maduros centrándose en que se trata de una acción nada moral (no existe amor entre ambos) y que perjudicaba al crecimiento de la población (debido a la diferencia de edad, los cónyuges tenían pocos hijos). 

La brillantez de un clásico, arrastrado a nuestros días. Una lectura imprescindible, como muchas otras, más por su contenido comprometido que por los recursos literarios. Atrevida, intransigente y poderosa. El arma de doble filo del teatro de la época. Fascinante.

"DOÑA IRENE.- No es esto reñirte, hija mía; esto es aconsejarte. Porque como tú no tienes conocimiento para considerar el bien que se nos ha entrado por las puertas... Y lo atrasada que me coge, que yo no sé lo que hubiera sido de tu pobre madre... Siempre cayendo y levantando... Médicos, botica... Que se dejaba pedir aquel caribe de Don Bruno (Dios le haya coronado de gloria) los veinte y los treinta reales por cada papelillo de píldoras de coloquíntida y asafétida... Mira que un casamiento como el que vas a hacer, muy pocas le consiguen. Bien que a las oraciones de tus tías, que son unas bienaventuradas, debemos agradecer esta fortuna, y no a tus méritos ni a mi diligencia... ¿Qué dices?

DOÑA FRANCISCA.- Yo, nada, mamá.

DOÑA IRENE.- Pues nunca dices nada. ¡Válgame Dios, señor!... En hablándote de esto no te ocurre nada que decir."



martes, 11 de agosto de 2015

#LITERATURA: Luces de bohemia. Esperpento // ***1/2


Publicada en el año 1920, no se estrenaría su representación hasta el año 1970 en España. Se trata de una de las obras teatrales más importantes de la literatura de nuestro país, y de las más destacas del escritor y dramaturgo Ramón del Valle-Inclán. Con ella, inaugura un nuevo género teatral que él mismo denomina 'El Esperpento', esto es, una visión exagerada y distorsionada de la realidad. 

Como era frecuente en los autores del momento, la crítica social y el compromiso está arraigada en cada una de las palabras e ideas plasmadas en esta compleja sátira sobre la división de clases, los poetas, la política y el abuso del poder. Las escenas son numerosas, y los lugares donde se desarrollan la trama varían continuamente. Además, la gran cantidad de personajes que interactúan entre sí en un mismo momento supone un guion de difícil interpretación.

Max Estrella, es el protagonista de la obra. Se narran las últimas horas de su vida, ya anciano, miserable y ciego, cuyo reconocimiento forma parte de un pasado remoto. Max se pierde por las calles de un Madrid oscuro, hambriento y sórdido, y se encuentra con diferentes personajes de la bohemia madrileña de aquel momento. 

La figura de Max refleja la parábola trágica y grotesca de la imposibilidad de vivir en un país deforme, injusto y opresivo como era la España de la Restauración.

lunes, 10 de agosto de 2015

#LITERATURA: Extramuros: la Fe, el Amor y las Mentiras // *****


La literatura es un tesoro infinito, poblado de miles de obras de arte, de historias inolvidables, del talento del ser humano por contar algo común y convertirlo en algo que hiere dentro y deja una marca imborrable. Toparse con una novela diferente al resto, sumado a una calidad literaria sobresaliente, no es algo sencillo. Pero de vez en cuando topo con esa suerte que me sonríe, y me deleito en gran manera.

Conocí de la existencia de 'Extramuros' de casualidad, navegado por diferentes Blogs literarios. La crítica realizada que había leído era espectacular, por lo que no tardé en hacerme con ella para reseñar en cuanto pudiera. Firmada por Jesús Santos, todo un clásico de la literatura castellana, galardonada con el Premio Nacional de Literatura y llevada al cine en una adaptación bastante respetable.

¿Qué tiene de especial 'Extramuros'? La novela fue publicada en el año 1978, así que hay que situarse en la ideología y libertad de creencias de aquel entonces. El argumento principal gira entorno a dos monjas, dos hermanas cristianas, de un convento pobre y solitario de la España gris tras la muerte de Felipe II. No simplemente se trata de una apasionada historia romántica entre ambas mujeres, encerradas en la clausura de esos gruesos muros y del secretismo, sino por la lucha de sobreponerse a una situación extrema. Los entresijos de la fe, la ignorancia del pueblo, el abuso del poder, la miseria y la enfermedad, forman parte de una novela de una calidad deliciosa, una prosa poética deleitable, descripciones metafóricas brillantes y diálogos, aunque escasos, fulminantes.

Cualquier lector, que ame las letras, vivirá toda una experiencia del arte elevado al arte si se deja embaucar por la narrativa impoluta, que explota hasta el máximo los recursos de nuestras lengua, que indaga en lo más profundo del alma humana y convierte la más vil mentira en la más absoluta verdad. La trama avanza de forma espectacular, con giros argumentales que mantienen vivo el amor y la desesperanza, tiñendo de rojo la pureza del alma religiosa.

La libertad que encierran estás páginas, a pesar de que forman parte de un pasado de nuestro país bastante turbio, la infinidad de sus ideas, la ternura que emanan sus letras, el poder de la historia ahí contada la convierten en una joya literaria única e irrepetible. 

jueves, 6 de agosto de 2015

#LITERATURA: Tras el arco de hiedra, un cuento para recordar la infancia // ***


'Tras el arco de hiedra' me ha recordado a los días de mi infancia en los que releía 'El jardín secreto' y veía ese grueso vídeo una y otra vez. La historia de Leena, una tierna niña que, tras quedarse huérfana, es enviada a la misteriosa mansión de su tío donde tiene vetada la entrada a una parte de los jardines protegidos por una gruesa puerta cubierta de hiedras tiene innegables símiles con esta historia que me hizo evocar en varias partes.

El tono empleado es ágil, la lectura es rápida y la narración no resulta tediosa. No se trata de una obra descriptiva ni grandilocuente, sino unas letras más bien enfocadas a la creación de un cuento fantástico, tierno y que sirve para entretener a los lectores amantes de dicho género. Por lo demás, resulta correcta en su desarrollo: es limpia, carece de errores y es coherente; la estructura y la división por capítulos es acertada; y los personajes, aunque tópicos, cumplen sus funciones en los respectivo a la historia.

Leena, la protagonista, es sobre la que recae la mayor parte del argumento. Una niña tristona, sin grandes aspiraciones, que sufre el reciente fallecimiento de su madre como una gran tragedia que le cuesta dejar atrás. La rutina en la mansión de su tío la engulle y, en cierto modo, le permite escapar de los fantasmas de su pasado y el dolor. Los estrictos horarios de los desayunos, comidas y cenas; y las tardes enclaustrada en la biblioteca estudiando se suceden semana tras semana.

Eogan, el tío de Leena, se muestra como un personaje misterioso y frío, cuyo secreto se desvela hacia las páginas finales. En realidad, y aunque me esperaba lo contrario, no es un rol que se desarrolle demasiado y deja un tanto vacío al lector en ese aspecto. A mi entender, no cobra la fuerza necesaria que implicaría su presencia que es, sin lugar a dudas, demasiado fundamental para no ahondar más en su personalidad y pasado.

El amar de llaves, la señora Perkins, sí que es una figura trascendental, pues se trata de la mujer que guía la vida de la niña en la mansión, quien la protege, la custodia y le otorga el cariño que necesita. Me ha despertado ternura, como suelen hacerlo este tipo de roles novelescos. Estricta y suave, dócil y severa, es el pilar central que ayudará a nuestra protagonista a superar el dolor y la soledad.

Los demás personajes no llegan a cobrar importancia, ni los autores han sacado demasiado jugo a este aspecto. Se trata, básicamente, de otros empleados del hogar que aparecen fugazmente. Habría esperado que Leena hubiera trabado amistad con alguno de ellos, tal vez con el chico que trabaja en los jardines o la joven rubia que ayudaba en las cocinas, pero su relación con los trabajadores de su tío se limita a unas conversaciones breves y unas sonrisas complacientes.

El final de la obra rompe con el ritmo llevado hasta el momento: la búsqueda de Leena por machacar la curiosidad que la apremia sobre qué hay tras ese arco de hiedra, tan protegido y al que tiene prohibido el acceso por completo. El ritmo más normal, que refleja una novela realista, se rompe hacia el ocaso del argumento para estallar la fantasía al completo que se ausentó hasta ese momento. Las explicaciones que se otorgan al final no han terminado de convencerme, considerando que, tal vez, los autores hayan dejado la puerta abierta para una secuela.

Para concluir, diré que se trata de un pequeño cuento que entretiene, de lectura ligera y narrativa bonita y cuidada. Recomiendo su lectura por tratarse de una creación tibia, a pesar de algunas de las carencias que he señalado, y porque, con toda seguridad, os hará recordar esas hermosas historia que han llenado nuestras infancias.

miércoles, 5 de agosto de 2015

#ENTREVISTA. Jorge Magano, autor de 'La mirada de piedra'



"Creo que Indiana Jones y Groucho Marx conviven bastante bien en mi cerebro desde hace muchos años."


Hoy visto el Blog de gala, porque no todos los días se recibe una entrada dedicada a una charla literaria con Jorge Magano, el autor ganador del 'Concurso Indie de Amazon y El Mundo' del año 2014 con su obra, 'La mirada de piedra', reseñada por supuesto en 'Las mentiras que escribí'.

M.B.Vigo: ¡Jorge Magano! Es todo un placer recibirte, y un gusto que hayas accedido tan amablemente a realizar unas preguntas para los lectores del Blog.

J.M.: El placer es mío. Pero prefiero que las preguntas las realices tú. Yo bastante tengo con contestarlas.

M.B.Vigo: Imagino que te habrán hecho esta pregunta en mucha ocasiones en los últimos meses, pero no puedo evitar formulártela... ¿Eso de ganar el Concurso de Amazon tiene que ser una experiencia difícil de describir, no? 

J.M.: ¡Y tanto! Como que me he quedado sin adjetivos y ya es demasiado tarde para ir a comprar más. Creo que “increíble” es la palabra que más se ajustaría a la descripción, porque literalmente sigo sin creérmelo. Había más de 700 obras inscritas, algunas de una calidad sobresaliente. Todavía hay noches en las que pienso que me voy a despertar y descubrir que todo ha sido un sueño. Por eso intento dormir lo menos posible.

M.B.Vigo: 'La mirada de piedra' se trataría de la tercera parte de las aventuras de Jaime Azcárate. Sus predecesoras son 'La Isis Dorada' y 'Donde nacen los milagros', que has publicado con anterioridad a esta. ¿Por qué has elegido a nuestro peculiar historiador Jaime para combatir por la victoria? ¿Qué ingredientes tiene esta obra que te hicieron confiar en ella para el concurso?

J.M.: Básicamente que en el momento en que se dio a conocer el concurso no tenía ninguna otra novela inédita, así que tuvo que ser esta. La presenté porque pensaba publicarla más o menos por esas fechas y supuse que no perdía nada por intentarlo. Supuse bien. Hay una historia curiosa con esta novela. Aunque es la tercera entrega de la trilogía, fue la primera novela que escribí en mi vida. Luego, claro, ha sufrido innumerables reescrituras y modificaciones. Me la rechazaron en varias agencias y editoriales y la verdad es que llegué a pensar que no saldría del cajón. Ahora es un best-seller en Amazon España, se puede encontrar en todas las librerías y acaba de ser traducida al alemán y al inglés. La moraleja que se puede extraer de esta experiencia es alucinante.

M.B.Vigo: Creo que la peculiaridad de la novela radica en el buen manejo de la calidad literaria, la riqueza de los personajes, la aventuras, el suspense y, por supuesto, el humor inteligente y la ironía que es recurrente a lo largo del argumento. Siempre he pensado que el humor es uno de los géneros más complicados de llevar a cabo... ¿Resultaba imprescindible este aspecto para tu literatura? ¿Tal vez es este sentido más desenfadado algo personal, innato de tu carácter?

 J.M.: Más que imprescindible yo diría que inevitable. Aunque no soy un tipo gracioso, sí creo en la diversión como medio y como fin. Me gusta divertirme escribiendo, quiero que el lector se divierta y me cuesta mucho trabajo no encontrar el humor en casi todos los aspectos de la vida. A veces un humor ligero; otras, defensivo. Y la mayoría de las veces, un humor terapéutico o salvavidas. Creo que la clave del éxito de mis novelas es la mezcla de elementos tradicionales del thriller histórico con un tono y unos personajes cotidianos cuyos diálogos podemos escuchar si bajamos al parque o vamos a comprar una barra de pan. También me gusta jugar con el humor absurdo. Creo que Indiana Jones y Groucho Marx conviven bastante bien en mi cerebro desde hace muchos años.

M.B.Vigo: Jaime Azcárate es un personaje muy carismático que conecta, en seguida, con el lector. A mi me ocurrió desde el principio, lo que me enganchó a la lectura de inmediato. ¿De dónde surge, de dónde nace este peculiar tipo? ¿Tiene algo de ti?

J.M.: Este tipo se me apareció una mañana en clase mientras estudiaba la carrera de Historia del Arte. Era una especie de proyección de mis preocupaciones y mis sueños en ese momento. Por un lado me veía a mí mismo como un intrépido historiador del arte que viajaba por el mundo contemplando maravillas y resolviendo misterios. Por otro, como un pringado sin futuro y con un título universitario que no servía de nada. De la mezcla de estos elementos surge Jaime Azcárate. Un tipo normal que se mueve en el mundo de los misterior artísticos mientras trata de lidiar con los sinsabores de la vida ordinaria. Tiene mucho de mí, aunque él es más joven.

M.B.Vigo: Paloma Blasco, la ex novia de Jaime, es uno de los personajes más relevantes de la historia. Una joven que forma parte del pasado del protagonista y que, a marchas forzadas, se ve en la obligación de volver a su presente. ¿Ha sido complicado dar vida a Paloma? A mi, como escritora, en ocasiones se me antoja difícil meterme en la piel de los personajes masculinos. ¿Qué nos puedes contar acerca de ella y su relación con Jaime?

J.M.: Preferiría no hablar de ello, pero ya que insistes… Paloma representa el dolor que sienten todas las personas que alguna vez han estado involucradas emocionalmente con Jaime Azcárate. Es un tipo con alergia a las ataduras y terror al compromiso. Durante la época universitaria Paloma pensó que podría domesticarlo, pero se equivocó y acabó pagando las consecuencias. Aunque ambos tienen muchas cosas en común, difieren en lo esencial, y eso es lo que genera el conflicto emocional de la historia. Me dicen mucho que Paloma es un personaje muy bien construido, lo cual me halaga. Lo cierto es que no fue difícil. Estudié una carrera en la que el 90% del alumnado eran mujeres, por lo que tuve tiempo de hacerme una idea bastante clara del alma femenina. Ligar ligué poco, que sé que esa iba a ser la próxima pregunta.

M.B.Vigo: En cuanto al género negro de aventuras con toques de humor, junto con gran parte de historia y mitología (que, tal vez, recuerda un poco al de Mendoza en 'El laberinto de las aceitunas'), ¿es una temática en la que siempre te has sentido cómodo escribiendo? ¿o simplemente lo elegiste porque era la mejor manera de dar vida a este tipo de agrumento?

J.M.: Me gusta que te refieras a Mendoza porque fue una de mis grandes influencias al escribir la primera de las aventuras de Jaime Azcárate “La Isis dorada”. De hecho mi idea original era escribir una historia mucho más alocada y surrealista de lo que finalmente fue. En los distintos borradores la intriga y la aventura fueron ganando terreno al disparate, y al final creo que quedó una mezcla bastante equilibrada. En “La mirada de piedra” queda parte de ese humor, pero algo más diluido e integrado en la historia. 

M.B.Vigo: La inspiración es una de las partes fundamentales de un escritor a la hora de llevar a cabo su creación, ¿cuáles son las novelas que más te han ayudado en este proceso creativo? ¿Qué autor o autores admiras en este sentido?

J.M.: A estas alturas no tengo ningún pudor en citar mis influencias.  Todo empezó con la novela “Odessa” de Frederick Forsyth, el primer thriller para adultos que leí en mi vida. También tengo una deuda inmensa con las novelas de aventuras de Clive Cussler y Alberto Vázquez-Figueroa y los casos del joven detective Flanagan creados por Andreu Martín y Jaume Ribera. Los comics de Superlópez fueron decisivos también.

M.B.Vigo: La aventura de la publicación es un escollo difícil de solventar... En tu caso personal, ¿Qué nos podrías contar de esta experiencia y que consejo podrías da a otros escritores temerosos de dar este paso?

J.M.: Cada caso es diferente. Yo tuve mucha suerte, porque empecé a escribir novelas en 1997 y logré publicar con editoriales a partir de 2006. Cuatro libros más tarde lo intenté con la autoedición, donde he encontrado un espacio muy gratificante, recuperando a mis lectores de siempre y haciendo otros muchos de todo el mundo. Entre medias, muchos gustos y disgustos, muchas peleas y muchas ganas a veces de tirar la toalla. Esas ganas me las comí con papas y seguí adelante. Ese es el único consejo que me parece válido: el que quiera escribir y publicar, que escriba y publique y nunca ceje en su empeño. Ahora mismo hay más oportunidades que nunca, así que rendirse no vale. A no ser que seas un manta, claro. Entonces dedícate a otra cosa.

M.B.Vigo: Acabas de publicar tu última novela, 'Fabuland', una novela de fantasía sobre Kevin, un jugador de rol online. ¿Qué nos puedes contar de este proyecto? ¿Y qué futuras obras tuyas podremos leer?

J.M.: Esta fue la segunda novela que publiqué con una editorial (Espasa, concretamente). Hace ya varios años de eso y ahora que he recuperado los derechos he decidido editarla en ebook para una nueva generación de lectores. Se trata de una historia a caballo entre el mundo real y el mundo imaginario de un juego de rol online. El protagonista, Kevin, es un adolescente que está enganchado a ese juego. En un momento dado, el personaje que encarna (un enano pelirrojo con un hacha) empieza a recibir mensajes de auxilio y Kevin comienza a sospechar que tras ellos hay algo que escapa a las reglas del videojuego. En esa situación se producirá su tránsito a la vida adulta y la pérdida de la inocencia. Pero sobre todo, “Fabuland” es una novela de aventuras la mar de divertida.

En cuanto a mis obras futuras, ahora mismo estoy negociando con una editorial para llevar a cabo un proyecto tan arriesgado como novedoso que, si sale, verá la luz a principios de 2016. Al mismo tiempo estoy planificando la cuarta aventura de Jaime Azcárate, de la cual aún no sé demasiado pero que estoy seguro de que sorprenderá a los seguidores del personaje. ¡Hasta ahí puedo leer!

Jorge Magano, te deseo la mejor de las suertes en este camino literario. Y, también, te agradezco enormemente haber dedicado una parte de tu tiempo a estas preguntas. Espero que las hayas disfrutado. 




lunes, 3 de agosto de 2015

#ENTREVISTA: Juan José Tur Varo, autor de 'Lo que sí quisiste hacer'


"La resurrección la asumo con un nuevo vuelo del Ave Fénix, o morder el polvo para levantarse y correr más rápido. A veces, el sabor agrio es el mejor modo de apreciar lo que sí es dulce"

Es un auténtico placer dedicar una nueva entrada a Juan José Tur Varo, flamante escritor de su ópera prima, 'Lo que sí quisiste hacer'. Después de reseñar la novela que, si habéis leído la crítica, me fascinó por su multitud de matices, apenas puedo esperar para compartir con vosotros una entrevista que, espero disfrutéis tanto como yo.

M.B.Vigo: Bienvenido, querido Juanjo, a 'Las mentiras que escribí'.

J.J.T.V: Gracias por tan cálida acogida.

M.B.Vigo: Se me antoja complicado definir tu novela. He intentado hacérselo llegar a los lectores del blog de varias formas, pero creo que lo más acertado es que lo hagas tú. ¿Qué tipo de obra es 'Lo que sí quisiste hacer?

J.J.T.V: Jajajaja, no sabría decir, qué responder, a esa pregunta. Lo más que sé es que nació de un impulso. Vivía unos momentos en mi vida que tal vez facilitaron que las neuronas de la creatividad se juntaran y… pero no, lo que yo más creo es que necesitaba decir algo, y que toda la novela “Lo que sí quisiste hacer” fue el mejor modo que tuve de manifestarlo. Si he de adscribir un género a la novela, pues, sobre todo aventura, pero también es una novela que toca lo reflexivo, fantástico, y por supuesto el amor.

M.B.Vigo: Un delgadísima línea desdibuja la realidad, el mundo de los sueños, el más allá, las alucinaciones, la fantasía, lo veraz. Casi se me antoja un juego muy hábil. Los saltos temporales también son comunes, llevados con cierta brusquedad pero con un orden profesional. Está claro que no estamos ante una lectura simple ni sencilla, si no que se trata de un esquema de sucesos elaborado. ¿Cómo fue este proceso de creación? ¿Y por qué esta ha sido la forma que has elegido? 

J.J.T.V: ¿Sorprendería mucho si ahora confesara que mi modo de escribir es “seguir la inspiración”? Apenas tenía un plan cuando me aventuré en las primeras páginas. Es cierto que he visto series, como Lost, y películas como “Las vidas posibles de Mr.Nobody” –digo las que ahora me vienen a la cabeza, pero hay muchas más– que me han marcado y quizá guiado en este estilo de escritura, y leído libros diversos que tal vez no sean tan conocidos como “El último testamento” de James Frey. De todos ellos, como de mi propia vida al completo, he aprendido un poco de sentido de la humanidad, nuestras emociones y cómo repercuten estas en nuestras realidades de un modo tan particular, desdibujándola o marcando la jerarquía de las cosas que nos importan, modelando nuestras creencias, acciones… personalmente, la “resurrección” y sus frecuentes regresos al pasado y al futuro así como ensoñaciones o sueños fantásticos, son quizá una analogía a lo que yo consideré que en el momento de empezar la redacción de la novela era mi propia vida, mis problemas, la superación de los mismos, y los deseos conscientes como inconscientes.

M.B.Vigo: Hablemos de tu protagonista, el joven de mil nombres. Y digo esto porque, hasta casi acariciando el final, no conocemos su nombre real. ¿Por qué es tan importante mantener esta incógnita? ¿Qué implica este acto tan curioso y, a la vez, misterioso? 

J.J.T.V: No puedo confesarlo, sería injusto para quienes desearan empezar a leer la novela, perdería mucha gracia la revelación tanto del nombre como del motivo más consciente para mí de habérselo otorgado. Sin embargo, puedo añadir un dato que me parece muy interesante compartir, y es que, por sorprendente que pueda parecer, esta novela avanzó con vientos de improvisación. A ciencia cierta, no puedo prometer por qué punto de la redacción estaba cuando decidí otorgarle ese nombre. Véase en esta confesión mi fidelidad a mi instinto: cuando comencé a escribir, mi razón ya me hizo establecer a “Lo que sí quisiste hacer” un final; sin embargo, a la hora de terminar esta historia, el corazón me empujó a redactar algo que en absoluto se parecía a lo que, digámoslo de algún modo, había planeado.

Respecto a qué implica este modo de alejarlo de su realidad más inmediata… implica tal vez el reflejo de lo que yo mismo sentía al escribir su historia, esto es, desconcierto. Ni el protagonista ni yo sabíamos realmente quién era él, de qué color era su corazón y cuáles recuerdos determinaban más su alma. Lo que los dos sabíamos eran las ganas que sentíamos, especialmente él, por encontrarse. Y es que la obra entera va sobre eso, como reza el título, sobre lo que desea ser y hacer.

M.B.Vigo: No es, sin embargo, la búsqueda de su identidad lo que tortura al protagonista. La imagen de un amigo, un colega, parece grabada a fuego en su mente, así como un cúmulo de sentimientos explosivos que apenas lo abandonan. Podríamos decir que el argumento principal se centra en 'encontrar' a ese novato de los ojos bicolor. ¿Quién es realmente Él? Deduzco parte de alegoría, parte de realidad, una combinación de ambas.

J.J.T.V: Dios santo, apenas puedo responder a eso. Las cosas claras pertenecen al hilo de la razón, como un nombre, una fecha, etc.; pero la existencia de ese novato es claramente, en el protagonista, algo emocional. Un deseo, sueño, emoción, pensamiento multisensorial… eso es él, y procurar definirlo es un ejercicio poco constructivo, a mi parecer, pues es mucho mejor sentirlo. Hay historias, o cosas, que más que entenderlas, hay que sentirlas, vivirlas y disfrutarlas. Quizá suene a excusa, a que no sé del todo responder a qué supone realmente el chico de ojos bicolor al personaje principal de esta historia; así es, como algo emocional que es, explicarlo no tiene sentido, pues mi idea es que cada persona que tenga las ganas de aventurarse en esta historia experimente sus propias emociones, sin guía ni identidad, y que deje fluir, desde el corazón, su propia imaginación emocional.

Cuando escribes “Él”, entiendo que te refieres al vínculo. Tengo mi propia metafísica cristiana, mi concepto de divinidad, de lo que podría hablar largo y tendido. Pero centrándome, creo fundamental aclarar –que no del todo– el papel que juega ese chico en la obra, más que hablar de, lo dicho, mis creencias.

En fin, procurando ser fiel a mi estilo poco revelador, solo diré que el muchacho es una pieza clave en esta historia. El lector va descubriendo qué hay exactamente en él que le une al protagonista, y lo que considero divertido es que el último va al mismo ritmo en esa búsqueda.

M.B.Vigo: En la faceta más personal de la obra, ¿Por qué tiene contenido autobiográfico? ¿En qué puntos o aspectos te puedes identificar con tu protagonista y con su viaje?

J.J.T.V: Mi editor, amigos íntimos, familia, etc., están de acuerdo en que el protagonista y yo compartimos muchos rasgos de personalidad. Lo admito, es cierto que lo ideé para sentirme muy identificado en él. Algunos puntos de la obra son poco distintos a experiencias que mismamente he vivido. Perdí un abuelo que consideraba alguien especial, pasé por unos problemas de ánimo en unas fechas parecidas a las que atravesó el personaje también, y algunos pasos de la historia, como esa “resurrección”, son analogías –admito que algo fantasiosas o brutales– a aspectos parecidos en mí.

Volviendo a la resurrección, yo la asumo con un nuevo vuelo del Ave Fénix, o morder el polvo para levantarse y correr más rápido. A veces, el sabor agrio es el mejor modo de apreciar lo que sí es dulce, o por hablar de un modo menos metafórico: pasarlo mal hace que realmente aprecies lo que es vivir bien, que quieras y cojas valor para atreverte a ser feliz –porque requiere valor, entre otras cosas–. Tanto él como yo queríamos ser más fieles a nosotros mismos, más felices y menos rigurosos. Es… complejo hablar sobre todo esto, pero termino mi contestación con una frase que repito algunas veces en la obra:  “estamos destinados a la felicidad”.

M.B.Vigo: Gran parte de la obra se desarrolla en Madrid y, en menor medida, en Melilla. Supongo no equivocarme si digo que esos dos lugares significan algo para ti, de algún modo u otro...

J.J.T.V: Sí. Nací en Melilla, y viví hasta que fui a estudiar a Madrid. Ahora, ya terminado el grado en Psicología, me siento a medias madrileño como melillense. No obstante, los emplazamientos no son algo que, en comparación con lo que percibo que concierne a la mayor parte de la gente, me importen demasiado. No quiero adelantar parte de la obra, pero para hacer esta idea más clara, quiero señalar algo que creo haber construido en la novela, y es que el protagonista piensa a menudo en estos dos lugares, y los siente a raíz de las personas que sabe que viven en cada uno de esos sitios. A él poco o nada le importan los espacios físicos, lo que le gustan son las personas, y si las ciudades le provocan una emoción es a raíz de la empatía que posee con quienes, de un modo u otro, sí tienen más patria terrenal.

M.B.Vigo: Se trata de una obra rica en temática, pero una de ellas, muy llamativa, es la relación homosexual del protagonista. No parece tratarse de algo que torture al personaje, sino más bien algo liberador. ¿Ha sido difícil escribir sobre ello para ti? ¿Crees que, a estas alturas, tiene algún sentido justificar la sexualidad individual?

J.J.T.V.: He tenido mis etapas de mayor y menor aceptación –he sido y soy cristiano, en ocasiones eso me ha perjudicado. En absoluto ahora, es más, precisamente mi modo de profesar la fe hace que esté muy seguro, orgulloso, feliz y me sienta muy natural con lo que siento. Mi mayor héroe defendía que a veces delegamos lo principal para cumplir lo secundario y absurdo, que obramos de un modo hipócrita, y lo esencial del cristianismo es no negarnos al amor– pero sorprendentemente es una de las cosas que menos absorbo con mi subjetividad y más libero a la objetividad. ¿Qué quiero decir con esto?, pues que el asunto de la homosexualidad aquí lo alejo –en parte– de lo que yo pueda opinar o sentir respecto a él. Digo “en parte”, porque lo que creo profesar hacia la diversidad sexual lo considero una actitud objetiva, constructiva, humana y natural.

No quiero justificarme desde la Psicología, sino desde el propio sentido común: cualquier modo de amar que no sea intrínsecamente dañino, pero sí correspondido, funcional con la vida de las personas es, siento la redundancia, un modo de amar. Como tal, lo que uno siente son mariposas en el estómago, grata felicidad, momentos de desesperación, locura y como antes has citado, explosiones de emociones.

Con mi escrito no deseaba reivindicar nada, pero sí ser fiel a mí mismo, y he preferido relatar un modo de amar que, aun no siendo el más común, es totalmente válido y capaz de reportar la mayor de las felicidades a las personas que tengan la suerte de caer en esas redes. En las del amor.

M.B.Vigo: La religión es muy importante en tus páginas, vital diría yo. La presencia de Dios y de su Amor se menciona recurrentemente en las conversaciones y monólogos interiores. Es, cuanto menos, impactante que la homosexualidad aparezca de la mano del cristianismo. ¿Qué podrías hablar sobre este matiz? ¿Puede la Biblia unirse a esta libertad de amor? 

J.J.T.V.: Arriba he hecho mi pequeña mención. A ver… no soy un estudiante de la Biblia a ultranza, más bien he cogido del cristianismo lo que he considerado primordial, y lo he defendido a capa y espada. Creo que el no tolerar un modo de amar choca con el propósito más fundamental de esta religión: amar. Puede que el cristianismo real diste mucho de mi modo de atenderlo, pero ese no me interesa, ni a mí, ni a la mayor parte de las personas que trabajan por construir una humanidad mejor, y personalmente creo que a Cristo tampoco.

Respecto a mi educación religiosa, creo que lo más hermoso de lo que he podido oír en las misas, de religiosos, de personas preocupadas por la fe –como mi querida abuela, entre otras–, es que lo fundamental es ser humilde, respetuoso… ¡pero también feliz!, y negarse a uno mismo el modo en que Dios –o lo que resulte ser– te ha construido, es negarse la felicidad. Para ser feliz hay que amar en libertad. Recuerdo una profesora que me decía que la palabra “cumplimiento” está formada por “cumplir” y “mentir”. Hay que tener una actitud realmente cristiana, y esta no es la que tienen muchos que se proclaman a sí mismos como religiosos, pero que censuran, desprecian, procuran controlar, e imponen aspectos secundarios a la felicidad, amor, humildad y libertad. Opino que es hora de recuperar los valores que realmente están señalados por Cristo, de como dice el nuevo Papa: dejar de ser unos muermos, de dejar el pasado atrás y de no mezclar ingredientes que no pegan ni con cola como son la política con la espiritualidad o la soberbia con el amor.

En fin… podría conversar largo y tendido en base a esto pero… sí que me produce mucha emoción. Y respondiendo a tu pregunta, no solo creo que se pueden ligar el cristianismo y la homosexualidad, creo que juntos y bien elaborados pueden facilitar mucho más el disfrute de la vida.

Para más interesados de cómo el cristianismo puede ligar con la homosexualidad, recomiendo que investiguen sobre CRISMHON. He ido a algunas de sus reuniones.

M.B.Vigo: Me despierta mucha curiosidad saber cuáles son los libros que te han inspirado en este increíble camino literario. ¿Qué autores, o que obras, han sido tu referente a lo largo de este proceso creativo?

J.J.T.V.: Bueno… llegados a este punto he de decir que soy un lector peculiar, y quizá pudiera haber devorado más libros. Poco o nada tienen que ver con mi novela, pero como mencioné “El último testamento” de James Frey me impactó sobremanera; he leído mucha aventura y algo de ciencia ficción donde, por lo general, se habla de vida y muerte tocándose como temas de estudio y posible comprensión, o modificación. “Carbono alterado”, “Las aventuras de la Dragonlance”, “Maldito Karma” y “Jesús te quiere” de David Safier, los libros de “Juegos del Hambre”… y más. Aunque no solo son libros los que me han inspirado en atreverme a escribir.

M.B.Vigo: La publicación es uno de los escollos más difíciles que cualquier autor novel debe de enfrentar. Tú has auto-publicado con la Agencia editorial Edítalo-Contigo. ¿Cómo ha sido tu experiencia con ellos y qué consejos podrías dar a otros escritores?

J.J.T.V.: He de confesar que no es barato. El trabajo que me hicieron fue profesional, y tanto el primer sitio donde llevé mi escrito como el editor que cogió el texto, admitieron que la potencial novela valía la pena, así que seguí adelante.

Después, un consejo que doy es ser paciente. Desde que escribí la novela hasta que se convirtió en un libro físico, transcurrió más de un año, y la implicación que requiere este proceso es muy elevada, y gratificante su resultado, eso por supuesto.

En resumen: paciencia, un poco de dinero, y muchas ganas como fe en uno mismo. Todo el mundo tiene algo que comunicar, y bien expresado puede interesar, y mucho, a cualquiera. Si vuestro sueño es escribir, vale más la pena ahorrar e incrementar vuestra autoestima que rechazar la posibilidad de hacer de vuestro deseo algo real.

M.B.Vigo: Y, para finalizar, ¿en qué proyectos estás trabajando ahora? ¿Podremos leer en un futuro algo nuevo con tu nombre?

J.J.T.V.: Siento decir que dependo muchísimo de la inspiración. He escrito más cosas que esta novela, pero nunca con la misma sensación o motivación, y eso hace que no me involucre demasiado. También he de leer más, así se aprende a escribir, y haciendo esto último a conocerse a uno mismo.

Y quién sabe, puede que el deseo aparezca mañana mismo y algo he de decir a mi favor: hasta ahora, nada que me he propuesto y deseado ha escapado de ser realizado.


Infinitas gracias por tu tiempo y tu sinceridad a la hora de responder a estas preguntas. Te deseo la mejor de las suertes en este camino literario.