sábado, 4 de octubre de 2014

#LITERATURA: Sigilo, literatura erótica costumbrista // ***1/2



"Sigilo" se trata de la primera novela de Cristina Valero, publicada por la Editorial Luhu. La propia autora la define como una obra dramático-erótica. Llama la atención, precisamente, esa definición. Podría decirse que la autora bebe de hiperrealismo, que refleja la vida rural española de los años '90.

Su lectura es sencilla y compleja al mismo tiempo. Podría decirse que no es una novela para la evasión de los sentidos, tal vez por tratarse de un libro tan transgresor, agresivo y cargado de drama arrastrado y reflejado en cada uno de los personajes. Jesús, el protagonista, ha sido abandonado por sus padres junto a su hermano impedido. Los dos muchachos viven con sus abuelos en un pueblo de Jaén; la rutina transcurre sin entusiasmo, hasta que un día Almudena, una prima de Jesús, se traslada a vivir con ellos.

Su narración es interesante. Su vocabulario es puramente 'vulgar'. Su manera de mostrar el sexo, tanto incestuoso, tanto violento, tanto instintivo, es en ocasiones hasta grotesca. Mas lejos de tratarse de una versión española de la aclamada (y penosa) "Cincuenta sombras de Grey", Cristina Valero trae entre líneas la narración del dolor, del instinto, de la personalidad, de la superación de las barreras y del sigilo con el cuál cometemos las mayores atrocidades sin ser vistos. Podría decirse, pues, que tiene un importante contenido socio-cultural, con ambición de reflejar los entresijos de la vida de pueblo, lo que puede llegar a implicar cierto aislamiento y soledad. Y el crecimiento al que ansían llegar las personas.

Pero 'Sigilo" también muestra otros valores. Los vínculos familiares, aunque en muchas ocasiones dolidos o nulos, en otras muestra la fuerza y el amor fraternal. La figura de los abuelos es clave para Jesús, al igual que la devoción de éste por su hermano. La exaltación de la amistad, las interrelaciones con los vecinos también aparecen reflejadas insistentemente por la escritora. Por último, el duro trabajo en el campo, y la dedicación a la tierra ocupan un lugar fundamental en la vida y en el sustento de la familia de nuestro protagonista.

Es interesante sacar un momentito para leer Sigilo. Lo es porque cualquier lector que ansié leer algo nuevo, sin censura alguna, sin vergüenza, sin tapujos, y cargado de verdades, de éstas que duelen, de éstas que se gritan sin miedo, encontrará en esa peculiar obra de Cristina Valero lo que busca.