jueves, 16 de julio de 2015

#LITERATURA: En el lugar de siempre, el alma de una fotografría // *****



Ana Medrano ha creado uno de estos personajes literarios inolvidables, una de estas personas carismáticas, que semejan ser reales. Una heroína común, una madre, una mujer temerosa y valiente, inmiscuida en una vida normal y, a la vez, extraordinaria. ¿Acaso no está llena la rutina de situaciones que nos demuestran a cada paso que podemos superarnos?

Tengo que felicitar a la escritora a título personal. Si bien es cierto que, como lectora, no soy nada complaciente; aunque siempre suelo terminar cada libro que empiezo, me guste o no, en ocasiones esta labor de lectura me resulta soporífera y tediosa si no encuentro, en las páginas que leo, algo que me enganche y haga latir mi interés. Ana Medrano consiguió cautivarme con su primera obra, 'Y en nosotros nuestros muertos', pero con su secuela ha ido más allá. Mostrando una narrativa más madura, una Nena Castelao más auténtica, un ritmo pausado y una evolución de los personajes notables, se ha convertido no solo en una de las obras que más he disfrutado en los últimos meses, sino en una fuente de inspiración para mis propias letras.

Confesaré que la importancia que tiene Galicia y sus costumbres en la novela pueden con mi orgullo gallego. No lo puedo remediar. Me encanta que Ana refleje eso en sus letras, me encanta que sepa plasmar la esencia enxebre de estas tierras, en contraposición con el Madrid más urbano e inmenso. Pero no solo eso, sino que la protagonista me recuerda a la típica mujer gallega: una persona sufrida, llena de coraje, que sofoca su propio dolor para entregarse a los demás, cargada de terquedad y, también, de una frialdad extraña. La psicología de la protagonista es compleja, sí. Muy trabajada, muy bien fundada.

Otro aspecto muy destacable es el desarrollo de las partes dialogadas, en las que la autora parece sentirse muy cómoda. Lejos de las conversaciones torpes y tópicas, y sin dejar de reflejar las fórmulas comunes de la lengua hablada, los diálogos se desarrollan de forma pulida, atrayente, de sencilla lectura y que sirven para ir desenmarañando detalles de la trama. Es de agradecer esta calidad, que a veces se echa tanto de menos.

¿Qué más puedo decir? Me siento feliz cuando llego a obras como esta, cuando puedo poner las 5 estrellas completas sin que me tiemble el pulso y puedo felicitar encarecidamente a la escritora por haber movido todo mi interior con sus letras, por su talento desbordante y por haberme dejado con infinitas ganas de más.

Felicidades, Ana Medrano. 
Felicidades, Nena Castelao.