viernes, 10 de julio de 2015

#LITERATURA: El amor sabe a chocolate, 'El Hall de los mundos' // ****



Nieves ya hizo alarde de su facultad como escritora para crear personajes vivos e inolvidables, los que traspasan y se convierten en parte de nuestros pensamientos con los que, seamos como seamos, nos podemos sentir identificados. Esta es la gran facultad de la tibia historia, tibias historias, que se esconden detrás de 'El amor sabe a chocolate'.

Después de leer 'El amor huele a café' y 'La mensajera de los sueños imposibles' no me quedaba ninguna duda de que cualquier nueva obra que publicase Nieves García Bautista no se podía escapar de mis lecturas obligatorias. Además, las historias de los protagonistas todavía latían en mis pensamientos con viveza, y estaba anhelante de saber qué había deparado el futuro para ellos. Adela, Raquel, Helia, Chantal, Ana, Néstor y Sebastián. La fuerza argumental más plena sigue soportándose en Adela, la psicoanalista que intenta encauzar su vida y su mente, y Helia, desde mi punto de vista el mejor personaje de la novela, por su profundidad, su carácter complejo y lo cercana que se encuentra a cada uno de nosotros. 

¡Y el chocolate! Dulce y caliente, que se convierte en un protagonista fundamental de la novela, dejando atrás el agresivo sabor del café. En 'El hall de los mundos', las historias se entrecruzan, son reales, se detienen o prosiguen a un ritmo vertiginoso. La novela transcurre, como transcurre la vida, con la rutina, el día a día y las banalidades que se convierten en algo tan trascendental para cada uno de nosotros. La autora pretende plasmar en sus páginas un reflejo de la forma en la que el tiempo pasa, de cómo todo va cambiando, pero las personas y sus miedos permanecen. 

Es realista y sincera, pero más madura y, tal vez, más desasosegante que la primera parte. Aprecio la evolución en la literatura de la autora, la esencia sigue siendo la misma, pero ha crecido como lo han hecho sus personajes y sus realidades. 

¿Tomamos un buen tazón de chocolate?