lunes, 20 de julio de 2015

#LITERATURA: El juego de los videntes, una novela dentro de otra novela // ****



Nos presenta aquí M. Martínez una novela compleja y elaborada, que se mueve en torno a dos vertientes. Por un lado la historia de Fausto y Ana, desarrollada en el presente y que supondría la realidad de la historia. Y, por otra parte, una inédita obra que reciben por parte de un misterioso hombre que en ningún momento se quita las gafas de sol.

Arranca así un entresijo de sucesos, en el que se relacionan la pareja protagonista con Iván, Aarón Espinosa, Pedro y Matilde. Dotada de saltos en el tiempo, de lugar y de cambios considerables en el tipo narrativo, cualquier lector notará la riqueza locuaz de la autora en esta muestra de literatura moderna y, al mismo tiempo, que bebe de las características de las obras más clásicas y arraigadas a nuestro subconsciente creativo.

Tiene características muy destacables que, en realidad, pocas veces he apreciado en otros libros. Coordina a la perfección un ritmo pausado para mantener el suspense, con una sucesión más ágil y dinámica que no da tregua en la lectura. Prescinde bastante de las descripciones físicas de cualquier tipo, pero es bastante minuciosa a la hora de contar detalles acerca de expresiones faciales, ademanes y comportamientos de los diferentes personajes que maneja. Cabe recalcar la habilidad de que varias voces figuren en una misma escena, lo que como escritora doy fe de su dificultad innegable. 

Y hablando de personajes, aplaudir el buen desarrollo psicológico de cada uno, detallado, que evoluciona y muy bien diferenciado. Esto se da principalmente en Fausto y en Iván, en los que casi puedo deducir que recae la mayor parte del peso argumentativo, en los que la escritora ha sabido sentirse más cómoda. Llama la atención que, siendo M. Martínez una mujer, recaiga mayor importancia en los personajes masculinos, cuando suele ocurrir precisamente al revés.

En cuanto al género literario, entremezcla características de varios así que resulta complicado decantarse por uno en especial. 'Literatura sobre literatura', 'romance', 'novela negra', 'policíaca', 'reflexivo'... Dependiendo del capítulo o parte en la que nos encontremos.

La maquetación y la división por capítulos es impecable y limpia, además de hábil. La autora sabe el lugar exacto en el que cortar con la guillotina del punto en el desarrollo de los hechos.

Muy interesante y muy recomendable novela.