martes, 25 de noviembre de 2014

#LITERATURA: Recoleta Risch, novela negra al estilo ''Mendozano'' // ***1/5



Llegué a esta novela de Álvaro Hernández por un anuncio que vi en la Red Social Facebook. La mayor parte de las veces, éstos pasan desapercibidos, pero otras, un pequeño detalle, termina por llamar nuestra atención.

La adquirí en Amazon, donde por último, las buenas críticas me animaron a leerla. Con la premisa de tratarse de una novela negra, con tintes cómicos, ambientada en la Barcelona de los años '90, comencé  a engullir sus páginas enseguida. A pesar de que no se trataba de mi género predilecto, la literatura de A. Hernández me atrapó con una facilidad apabullante. Esto es debido a la calidad de todas y cada una de sus frases, su sarcasmo y la absoluta descripción pormenorizada de los personajes dialogantes y activos. 

Su semejanza con el estilo y la forma de "El Laberinto de las aceitunas" de Eduardo Mendoza es más que evidente. Ambos autores, utilizan un personaje principal que parece ser completamente inocente, muy despistado, y que se ve involucrado en una trama sin precedentes de la que no tiene que ver. Es, por cierto, esa presunta inocencia, lo que lo lleva a salir airoso de casi todas y cada una de las estrafalarias y extrañas circunstancias en las que se ve inmiscuido a lo largo del hilo argumental. 

Borja, nuestro afable y tierno protagonista, recibe una insólita llamada de una ex amante llamada Recoleta. A partir de ese hecho, la calmada y aletargada vida del joven se ve truncada por todo tipo de catastróficas desdichas, empujadas en ocasiones por su propia culpa (sin ser consciente de ello, eso sí). La trama, compleja, víctima de giros insospechados, con personajes bien definidos (tiene gran importancia, por cierto, la simbología de sus nombres) y con solidez, forman una obra redonda, bien perfilada, cuidada y completamente profesional.

El escenario de fondo, de una gris y oscura Barcelona (como en "El Nombre del Viento") es perfecto. El autor maneja de manera extraordinaria las posibilidades que una ciudad tan hermosa y tétrica como ésta, le brinda, mostrándola sin tabujos y sin censura. La crítica social no es demasiado importante, pero figuran algunas referencias políticas, inmigrantes ilegales que sufren el abuso de los empresarios, sin techo que vagabundean por las solitarias e inmensas calles o la corrupción de las autoridades. 

Su lectura es, ciertamente, estimulante, completa y profunda. Una novela muy diferente y original, que nos muestra a un nuevo escritor con mucho potencial. Ojalá podamos leerlo próximamente en otra obra.