viernes, 7 de noviembre de 2014

#CINE: SERENA, pasiones trágicas en la depresión de los años 30 // ****



Podría decirse que Jennifer Lawrence y Bradley Cooper se han consagrado como una de las parejas que mejor cuajan en pantalla. Lo demostraron muy bien en "El lado bueno de las cosas", una curiosa tragicomedia sobre los trastornos mentales; y en "La gran estafa americana", un film que no brilló por su calidad, pero si por la interpretación de sus actores. Ahora, cambiando completamente de registro, una vez más, se adentran en los preciosos bosques de las montañas de Carlina dando vida a Serena y  a George, un apasionado matrimonio de recién casados, que se dedican junto a otro socio, a un importante negocio maderero de la región. Serena, a cuyas espaldas esconde un trágico pasado, lucha por acostumbrarse a la nueva vida lejos de la ciudad y por hacerse un eco en medio de las voces de los hombres. George, completamente enamorado de su esposa, confía ciegamente en las decisiones que ella decide tomar, por muy drásticas que éstas se le antojen. 

Serena podría definirse como una versión casi western de Revolutionary Road (qué casualidad, protaganizada también por otra pareja mítica en el cine). Los sentimientos encontrados y feroces son los mismos, al igual que el drama intrínseco en la historia. Pero lo que más destaca, de primeras, es la ambientación de fondo de esta profunda historia que late con corazón propio. El bosque, las montañas, la naturaleza salvaje, recrean la hermosura de un lugar en el que parece imposible sentirse desasosegado o infeliz. Aquí, Lawrence y Cooper pueden hacer alarde de sus dotes como actores, dando rienda suelta a su interpretación en situaciones extremas. Impresionante, desde luego, la joven muchacha de los Juegos del Hambre, que parece querer ser tan cambiante como su personaje en X-men.

En cuanto al resto, los personajes secundarios están encasillados en los papeles típicos y comunes de esta temática: El sherriff, el cazador misterioso, la joven solitaria, el amigo incuestionable y las sombras de los secretos. ¿La historia? Parece simple, pero los entresijos de la misma evolucionan poco a poco hasta dar de lleno en el espectador, que a duras penas puede prever los constantes y crudos giros argumentales. 

Cuesta creer el aluvión de malas críticas que Serena ha obtenido en su primera semana de estreno, siendo esta una apuesta diferente, que escapa de lo comercial, y que, valientemente, se centra en enfocar una historia perturbadora, con una calidad a destacar y ofreciendo algo diferente a lo que suele lucir la pobre cartelera cinematográfica. 

Sin duda, una de las imprescindibles del 2014.

LO MEJOR: Jennifer Lawrence (¿alguien lo dudaba?)
LO PEOR: El argumento se les queda pequeño.