lunes, 5 de octubre de 2015

#COLUMNA-OPINIÓN: El otoño es mentira





<<...Me he dejado encandilar por esas mentiras de que todas las estaciones son hermosas, con sus cualidades, su hermosura, sus cambios en el paisaje como un pintor que modifica un lienzo. Todo cambio. Galicia, se cubre de lluvia insistente y de brumas eternas. El gris predomina sobre el marrón y apenas hay luz. Adoro esa armonía apagada, tan llena de tristeza que se une a la mía propia. De vez en cuando, es sano y bueno sentirse triste. Sentir, al fin y al cabo.

El otoño es una mentira, como también lo es la primavera. Creo que únicamente el verano y el invierno son reales. Lo demás es un invento poético para endulzar nuestra rutina y darnos la impresión de que el tiempo pasa de manera más suave, más tibia. Pero, en realidad, agosto termina y como una guillotina llega el frío, las clicogénesis-explosivas, las tormentas y las ganas de no moverse del sofá.

Ando buscando mi Marafariña particular, pero no la encuentro. Tal vez es que estoy demasiado cansada para ver con claridad, tal vez porque los latidos del corazón se han vuelto pesados y duelen a cada paso. No lo sé. Hasta la respiración es densa en esta mañana de un lunes lluvioso y gris, donde el cansancio apremia y me encuentro demasiado emotiva para desbordarme de optimismo.

Qué raro se presenta este otoño.

Al menos creo que he vencido el bloqueo, y la madrugada del sábado he empezado a escribir lejos de Marafariña. Prometo, me prometo a mí misma, retomar ese borrador cuanto antes. Ahora mismo, me resulta imposible...>>