sábado, 3 de octubre de 2015

#CINE: Pride (Orgullo), ¿Hacemos una película llena de vida, ternura, compromiso y unión? // *****



Ya tardaba en ver 'Pride' (Orgullo). Lo cierto es que no conocía al director, y no me había detenido a ver ningún trailer para saber su contenido. Supongo que, realmente, no es necesario. Un título en mayúsculas y todo un catálogo de criticas sorprendentes son toda la carta de presentación que necesito para lanzarme a ver una nueva película. Parece que llevaba un tiempo sin reconciliarme con el Séptimo Arte (creo que el 2015 no ha brillado por el cine que se ha estrenado), pero esta semana no me puedo quejar. 

'Pride' es una película compleja y atrevida. Además, está basada en hechos reales, lo que siempre otorga una credibilidad y una emotividad que va más allá de la ficción. Adoro este tipo de historias, estos homenajes que nos acercan a personajes inolvidables, personas llenas de coraje y de intenciones, que han luchado con todas sus fuerzas para que ahora, unos años después, nosotros podamos recoger los frutos que ellos han sembrado. Únicamente por esta razón, cualquier persona debería dedicar unos minutos de su tiempo a darle una oportunidad. 

La trama comienza en el verano de 1984. Durante el gobierno de Margaret Thatcher, los mineros convocan una huelga general debido a que se encuentran en una situación cruda y extrema. Al mismo tiempo, en la celebración del Día del Orgullo Gay en Londres, un grupo de gays y lesbianas bajo las sigas LGSM (Lesbianas y Gays Secundan a los Mineros) se dedican a recaudar fondos para ayudar a este colectivo obrero. Animado por los resultados, el grupo decide viajar a un pequeño pueblo minero de Gales para ponerse en contacto directo con los mineros. Comienza así una historia sobre un colectivo repudiado en aquel entonces y un sector social reacio a los cambios: dos comunidades totalmente opuestas que se unen en una meta común.

'Pride' habla del orgullo de ser homosexual. De ser obrero. De ser trabajador. De ser padre, de ser madre, de ser hijo. Habla del orgullo de ser humano y gozar de los derechos. Del orgullo de la lucha unida por una buena causa. Del pueblo que lucha por el pueblo. El orgullo de la igualdad, de la no-violencia. Un orgullo que nos debe de recordar que no somos tan diferentes entre sí como muchos siempre han creído. 

Con personajes realmente carismáticos y variopintos, el grupo de gays y lesbianas es entrañable, volátil y con mucha fuerza. Al mismo tiempo, los habitantes del pueblo de Gales son maravillosos. Algunos hoscos y reacios, pero otros tiernos y dispuestos a aceptarlos. Las ancianas juegan un papel que me ha encantado. Tiene unos toques de humor brillantes y muy reales. La crítica social está implícita en cada uno de los fotogramas, adoro que el cine se sienta tan comprometido con la sociedad.

El tema del SIDA también es tratado con bastante acierto aunque sin profundizar demasiado. Una época muy negra para los colectivos homosexuales, víctimas sobre todo del desconocimiento y de la ausencia de investigaciones médicas para determinar cuáles eran los motivos por los que esta enfermedad arrebató la vida prematuramente a muchos jóvenes gays de aquellos años.

Sensacional. Tierna. Magistral. Fuerte. Dura. Feliz. 'Pride' es una película imprescindible para todos los amantes de la vida.