jueves, 21 de agosto de 2014

#LITERATURA: LORNA, el amor intergeracional de dos mujeres / **1/2


"Lorna" es la primera novela de Erika Hav. El argumento que se puede leer en su contraportada señala poco sobre lo que realmente puede llegar a ser esta intensa historia protagonizada por Denise, una carismática adolscente de dieciséis años que estudia medicina, y que sufre un desafortunado atropello. Durante su recuperación, recibe los cuidados exhastuvos y constantes de Lorna, médico de la clínica, que en seguida despierta una irracional e incontenible pasión de la muchacha.

Es posible que Lorna responda correctamente a la teoría de que hay que abrir el libro por la mitad, en lugar de por el principio, para conocer el alma de la historia. Verdaderamente, es complicado concentrarse y motivarse en las primeras páginas de la obra, pues esta avanza a un ritmo apabullante, un tanto confuso y algo forzado tal vez. Sea como fuere, mientras la lectura continúa, el lector irremediablemente que queda engatusado de la fuerza e intesidad de Lorna, que personalmente considero un personaje profundamente logrado, emblemático y fuerte. No es Denise, la narradora en primera persona, la que ha conseguido seducirme. Encuentro a la adolescente un tanto repetitiva, demasiado insulsa, pues prácticamente su rol en la historia se desarrolla únicamente junto a la madura médico.

Y a pesar de que no ha logrado mayor cualificación por mi parte (2 estrellas y media), ha sido una novela que he devorado en menos de una semana. La razón principal es la facilidad mágica con la que Erika Hav desarrolla los diálogos, porque he de reconocer (como ávida lectora y como escritora novata) que en pocas ocasiones he obtenido tantas sensaciones con tan sólo un intercambio de palabras entre personajes, que la escritora conseguía hacer tan reales (casi costumbristas) que incluso parecía que estábamos escuchando a Denise y Lorna en ese instante.

El poder, por lo tanto, de Erika Hav radica en esas características. Tal vez no estemos ante un premio nobel de literatura, ni ante un clásico de los siglos de oro. Pero si que tal vez estamos ante algo muy sensible, unas letras que se nota que se han escrito con ganas, con aprecio y con una realidad que pocas veces se consiguen. Se entreve entre sus renglones que es una historia que deseaba ser contada, que deseaba ser leída, que deseaba ser real.

Para mí ha sido una importante sorpresa lo que este libro ha despertado en mí. No es algo soltado a la ligera. Ni mucho menos. De hecho, desde que la he finalizado, todavía no consigo borrarme el aprecio que acabé tomando a Denise y, sobretodo, a Lorna. De hecho, siento cierta nostalgia de haberla terminado tan pronto. De hecho, estaría muy bien disfrutar de una secuela. Tal vez.

LO MEJOR: El personaje de Lorna.
LO PEOR: El poco desarrollo individual de las protagonistas.