viernes, 4 de marzo de 2016

#LITERATURA: Cartas a Lucía, fantasmas del pasado // ***1/2


Ya había leído a Mari Ropero en su novela "Ellas", también publicada con Edítalo-Contigo. Lo que más podía recordar de la lectura de su primera obra, era lo envolvente que es la atmósfera que crea, y todo el cariño que transmiten sus personajes. Se crea un vínculo fácil y prácticamente inmediato entre el lector y la obra. En estos casos, es cuando se vive la verdadera literatura.

Aunque he de decir que me ha sorprendido mucho lo que me he encontrado en "Cartas a Lucía". Antes de leerla, no me había detenido a consultar el resumen, y apenas había visto información sobre ella. Empezaba a ciegas, como a mí me gusta saborear esas historias, con la emoción latente de la intriga y las ganas de volver a encontrarme con las tibias y dulces letras de Mari. Una Mari que, en esta novela abandona el estilo de novela romántica para acercarnos mi género literario favorito por excelencia: literatura intimista, pura y plena.

Lucía, la protagonista de esta historia, regresa de una larga estancia en Londres. A su vuelta, ya sintiéndose adulta y cargada de intriga, empieza a escarbar en los entresijos de su pasado del que su madre siempre ha intentando protegerla. Como abriendo el tiempo, intentando ignorar el dolor que eso le produce, comienza un viaje personal para descubrir cuáles son sus raíces, en las que se esconden partes de sí misma que jamás creyó encontrar.

Las explicaciones las encuentra en forma de cartas clandestinas, dirigidas a sí misma, que su madre esconde a buen recaudo en su habitación. Pero no, no se trata de una obra epistolar, simplemente se produce la intercalación de fragmentos de cartas, escritas en una narrativa que acaricia el estilo poético. Sí, la prosa poética es bastante utilizada por la autora, y con mucho acierto, a lo largo de la novela, culminando la belleza de los sentimientos de lo que Lucía vive en cada momento.

Un estilo tibio y cálido que viene de la mano de personajes vitales y con mucha relevancia en el transcurso del argumento. La madre de Lucía, su <<abu>>, figuras familiares fundamentales para nosotros en las que es sencillo sentirnos identificados y evocarnos ese ambiente hogareño. Las amigas de Lucía, que suponen una distracción vital para ella. Y el amor, que llega a su vida de repente, sin quererlo y sin pensarlo.

Un libro escrito con cariño y con verdad, letras íntimas que evocan recuerdos. Plagadas de dolor, sí, pero también de la luz de la esperanza.