jueves, 24 de marzo de 2016

#COLUMNA-OPINIÓN: Conmemoración de la muerte de Cristo


Invitación a la Conmemoración 2016

Hoy es Jueves Santo. Gran parte de las calles de algunas ciudades importantes de España son recorridas por una especie de tronos que representan a Cristos y a Vírgenes, para rememorar el aniversario de la muerte de Jesucristo, la figura religiosa más importante de la cultura occidental. Esto es lo denominado "Semana Santa", tan afianzada en nuestro calendarios laborales sin que nadie llegue a plantearse la importancia de tal hecho.

Pero no sólo la Iglesia Católica y sus feligreses tienen en estos días una fecha señalada y conocida por todos nosotros, porque incluso los que no somos creyentes, recibimos imágenes, noticias y demás de estos rituales sociales que incluso se anuncian en los telediarios como si de algo ordinario se tratase. 

Los Testigos de Jehová celebran hoy, jueves 24 de marzo de 2016 su reunión Anual más importante. Se trata de la Conmemoración de la Muerte de Jesucristo que, según la interpretación bíblica de la JW.ORG es la única celebración que un cristiano debe seguir y celebrar, tal y como indicó expresamente a sus apóstoles el hijo de Jehová Dios.

19  También, tomó un pan, dio gracias, lo partió, y se lo dio a ellos, diciendo: “Esto significa mi cuerpo que ha de ser dado a favor de ustedes. Sigan haciendo esto en memoria de mí”. 20  También, la copa de la misma manera después que hubieron cenado, diciendo él: “Esta copa significa el nuevo pacto en virtud de mi sangre, que ha de ser derramada a favor de ustedes.



¿Qué es la Conmemoración?

No se trata de un ritual tan grandilocuente y llamativo como lo son las procesiones de Semana Santa, tampoco hay que llevar ningún tipo de dieta expresa privada de carne. La única obligación que debe seguir un Testigo de Jehová tal día es presentarse vestido de manera adecuada a una reunión de más o menos una hora de duración, en la que, entre los asistentes, se pasará un plato de pan sin fermentar y una copa de vino tinto.


El pan sin fermentar que representa el cuerpo de Cristo; y el vino tinto que representa su sangre


Durante el acto, un Anciano de la Congregación, realiza varias oraciones a Jehová, y el auditorio canta cánticos de alabanza a Dios. La solemnidad y el respeto son claves y necesarios durante el transcurso, y la emotividad está a flor de piel. La única celebración (que no fiesta) permitida en este colectivo religioso, que sus adeptos disfrutan de forma especial.

Esta reunión, aparentemente inofensiva y breve, que tan sólo requiere una hora y pico de nuestro tiempo, encierra más tras sí misma de lo que puede parecer en un primer momento. ¿Por qué?

Para un Testigo de Jehová activo en la actividad teocrática, supone algo bueno y feliz, algo que lo hace sentirse realizado, un momento esperado con ansia por todos. Sin embargo, para aquellos integrantes que se encuentran más inactivos, se trata de un compromiso difícilmente ineludible. Y ya no solo de cara a los demás cristianos, sino a la conciencia de uno mismo.


Invitación a la Conmemoración 2010



Un Testigo de Jehová "debilitado", que apenas asiste a la reuniones y no sale a la predicación, es complicado que falte a la Conmemoración. Los Ancianos y demás hermanos, realizan una campaña de "publicidad" bastante agresiva, visitando a todas estas ovejas descarriadas para invitarles (o para recordarles) su obligación de asistir a tal evento. Algo así cómo: "aunque no te encuentres activo, a esto tienes que asistir".

Tan inocente, incluso hermoso, evento, no es más que una excusa sectaria para mantener ligados a los hermanos a la Organización, de una manera o de otra. Un buen momento para volver a "comer el tarro" a los más débiles, ahondar en su conciencia y recordarles que la destrucción del mundo está cerca.

La no-asistencia a la Conmemoración es, tal vez, uno de los pasos más difíciles que un Testigo de Jehová debe dar para abandonar el Grupo de Control Masivo. Recuerdo el primer año que, definitivamente, no asistí al evento. Recuerdo el rugido de mi entrenada conciencia cristiana y el pánico absoluto al Armagedón, a la ira del Dios de amor. Fue un día de valentía, y de despedida... de liberación.

Para saber más: