domingo, 15 de marzo de 2015

#LITERATURA: Los años de peregrinación del chico sin color, el viaje de Murakami // ***1/2



He leído a Murakami al fin. Era consciente de que era uno de los imprescindibles, sin duda, pero hasta ahora no había encontrado lugar y momento para leer uno de sus títulos. Lo cierto es que muchos lectores y amigos me habían recomendado encarecidamente a este escritor, y tengo que agradecerlo porque siento que ha caído en mis manos, y ha tocado mi corazón, unas de las letras más hermosas, sentidas y reales que existen.

Me ha parecido una obra moderna, pero con fuertes raíces clásicas. Lo cierto es que es la primera vez que leo literatura japonesa, y me la imaginaba de otra manera. Pero, al contrario que la literatura americana, se trata de una obra cálida, con gran importancia del mundo onírico, y con una brillantez narrativa de las que pocas veces se puede disfrutar con tal plenitud. Desde las primeras páginas, me he quedado prendada de su magia, y me he sentido irremediablemente unida a sus personajes, en especial al carismático protagonista, el chico sin color.

Me parece una novela muy compleja y a la vez sencilla de leer. Compleja porque la filosofía y la reflexión tiene un gran peso, y por la evolución y des-evolución del protagonista y los personajes de su entorno. Creo que, tal vez, ese sea el punto fuerte de Murakami, como si él mismo se desdoblara en sus propias letras y nos empapara de una parte de él, diferente cada vez, pero semejante también.

Tsukuru es un narrador en tercera persona, con una profundidad propia de la primera persona. Personalmente, me parece algo muy difícil de conseguir, pero el escritor parece un mago dotado de la capacidad de hacerlo, simulando que sea fácil. Y, no sólo eso, si no que mantiene una hermosura y un deleite a lo largo de los capítulos que explotar al máximo el placer por la lectura como pocas veces se puede disfrutar. De hecho, hacía tiempo que no podía disfrutar tanto, ni me absorbía de esta forma a una lectura que apenas he podido abandonar a lo largo de estos días.

No me gustaría decir mucho más, porque no querría desvelar detalles argumentales. Pero he de decir que la amistad y el amor son fundamentales para Murakami, en especial el primero. Las relaciones entre amigos son intensamente idealizadas a lo largo de esta novela, lo que me ha resultado muy curioso, porque lo que se suele subrayar son las relaciones amorosas. Tal vez tenga algo que ver con la personalidad del escritor, o tal vez se trata de lago más alegórico o simbólico.

Los diálogos, por cierto, no son muy realistas, pero sí que son espectaculares. Diría, poéticos por partes. Aunque he de reconocer que no es la parte fuerte de su narrativa. Aún así, son un elemento imprescindible para comprender el espíritu de 'Los años de peregrinación del chico sin color'.

Un libro imprescindible, sin duda alguna. Una novela moderna que debe formar parte de los clásicos.