viernes, 16 de enero de 2015

#CINE: BIRDMAN, la inesperada virtud de la ignorancia //***



No sé qué decir. No sé si BIRDMAN me ha apasionado, me ha encantado, me ha enamorado, o me ha defraudado en todos sus aspectos. No sé si me he quedado maravillada después de ver el film o, por el contrario, me he sentido completamente estafada ante tal sucesión de ridiculeces.

Sí, vale, es pretenciosa. Es pretencioso el cartel, la idea, la publicidad y el título (ese subtitulo de <<la inesperada virtud de la ignorancia>> que pretende imitar los títulos de las novelas de Kundera). Y, por supuesto, también es sumamente pretencioso el reparto de actores. Y sin embargo, hay evidente calidad detrás de cada una de las interpretaciones, el guión, la puesta en escena, la ambientación, estética, filtro, colores, lágrimas, sentimientos y repetición repetitiva. Hay como una fuerte confrontación de impresiones al disfrutar (u odiar) a BIRDMAN en la gran pantalla. ¿Cisne Negro de Natalie Portman? El film recuerda en cierto modo a este, pero añadiéndole comicidad en lugar de drama psicológico (esto es una comedia-drama psicológico). En todo lo demás, casi podrían ser gemelas. La obsesión del artista, el pavor ante la invisibilidad, las relaciones familiares, la tortura, las alucinaciones, la esperpéntica visión de la realidad y la predicibilidad. Y... ¡¡¡SPOILER!!!... beso lésbico gratuito y sin sentido incluido (como el de Kunis y Portman). 

La actuación de Keaton es sublime. La de Norton espectacular y despreciable. Zach Galifianakis demuestra que puede hacer un papel serio y todo (sin escapar de la etiqueta de mejor amigo gordito). Andre Risebourough sobra. Amy Ryan es muy forzada. Emma Stone es un personaje volátil, cumple su función de la chica mona. Naomi Watts sobra por momentos, por otros brilla. Tenemos una sopa de muchos sabores, por un lado está muy salada o muy sosa, y por el otro está exquisita. ¿Qué es esto? ¿Un batido pasado? ¿Una tabla degustación de ibéricos? En pocas ocasiones me encuentro tan perdida ante los sentimientos que ha provocado en mi un film... No sé si eso es bueno, o es malo. O... ¿Una estafa?

Amo la escenas teatrales, adoro el teatro. Están logradas, me gusta verla desde la perspectiva del actor. En esos momentos brilla, como en los diálogos desengranados. A veces, de repente, pierde la fuerza para recuperarla de una patada. Otras juega al engaño (desengaño), de forma poco hábil y torpe. Pretende gustar, pretende ser buena, pretende ser una obra maestra, y eso chirría. Sí, ese es su principal defecto. Pretende buscar ese éxito, ese prestigio (como el propio Keaton en su papel de Birdman)... Qué original, o qué patético.