jueves, 3 de diciembre de 2015

#LITERATURA: En el punto medio del corazón, la delicadeza de Carol Munt // ****


Leer "La promesa" me cautivó, la obra forma parte de mis libros favoritos e inolvidables. El descubrimiento de la historia de Ángela me hizo incluir otros títulos de Carol en mi interminable lista de lecturas y adelantarla todo lo posible. Estaba deseando volver a saborear y descubrir una nueva historia.

Carol Munt no es una escritora habitual ni común. Se sale de todos los cánones de la literatura indie conocida, como si ella misma hubiera creado una vertiente nueva y diferente, que no es sencilla de ubicar ni de definir. Pero sí que puedo señalar algo sin lugar a dudas: es una escritora imprescindible. Si tuviera que destacar dos características de su escritura diría que se trata de una narración interior, desde el punto de vista más interno e íntimo de la protagonista absoluta que parece anhelar cerrarse a todo lo demás; y el punto de vista femenino por excelencia (que no feminista).

Estas dos facetas también las vi reflejadas en su anterior novela y en "El punto medio del corazón" parecen acentuarse. Me resulta muy curioso el desarrollo de la psicología de la protagonista, clave para la autora, y sobre todo, la forma que tiene de reflejarlo. Además de estar narrado en primera persona, lo hace de una forma tan "interiorista", como señalaba, que parece que si nos esforzamos podemos ponernos en su propia piel y contemplar, y sentir, las circunstancias tal y como ella las está viviendo.

Ella es Emma, una joven de veinticinco años que está embarazada y cuyo novio la ha abandonado a su suerte. En esta tesitura, con un trabajo mal remunerado de camarera, sufre un parto prematuro y su hijo, Luca, nace con graves problemas de salud. Despida del trabajo y sin un lugar al que ir, acepta la oferta de Sabal, un inmigrante indio que le ofrece una jugosa suma de dinero a cambio de contraer matrimonio con él.

Es curiosa la trasmutación que sufre Emma cuando decida lanzarle al abismo, por y para garantizar un futuro digno y tranquilo para su hijo. Debido a su evidente juventud, y a la ausencia de familiares que le supongan un apoyo, la fortaleza que la joven debe sacar de su corazón, de su alma, es abrasadora. Y maravillosa. 

Aquí encontramos otro punto en común con Ángela que ya casi parece convertirse en un punto recurrente y torturador para la escritora: los lazos familiares rotos. La difícil relación con sus padres, sobre todo orientado a la figura materna, plagada de recuerdos muy crudos y difíciles para Emma que no se siente ni capaz de rememorar. Además, la amistad con Maia, una compañera del trabajo, también sufre un fuerte altibajo, situación similar a la que se puede leer en "La promesa". La familia y la amistad parecen, para la escritora, puntos delicados y difíciles de sostener, reflejados con mucho acierto y sin caer en el drama fácil. Más bien, reflejados con la pura y dolorosa verdad.

La literatura de Carol Munt es un arte difícil de igualar y de imitar. Puramente profesional y hermosa, delicada y cálida. Detalles cuidados al mínimo y tono pausado, que no lento. Denota unas letras entregadas, escritas desde el alma y con verdad. Tal vez por eso es que sus páginas te atrapan sin soltarte de ningún modo.